•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

etm@doble-play.com

 

Cuando uno escucha decir con cierta solemnidad que lo mejor de los Gigantes de San Francisco es su bullpen, no puede evitar rascarse la cabeza, autopreguntándose: ¿Mejor que el de los Reales de Kansas City? Es natural pensar: ¡Por favor, seamos serios! Pero no es así, como lo van a comprobar. Ciertamente el pitcheo de relevo de San Francisco es admirable de costa a costa.

En la Serie Mundial de 1973, Jim “Catfish” Hunter fue el único abridor de los Atléticos que trabajó más de seis entradas, derrotando a los Mets en siete duelos. Una pareja de relevistas, Darold Knowles y Rollie Fingers, zurdo y derecho, lanzaron durante 20 episodios permitiendo solo una carrera limpia de las seis que les fabricaron. Knowles trabajó en los siete juegos y Fingers en seis.

Un trío fenomenal

El equipo de Kansas cuenta con tres relevistas mortíferos que vienen de hacer estragos en los playoffs previos; pero el bullpen de San Francisco, sorpréndanse, también es temible. Dispone de cinco brazos “sacaclavos”, cuatro de ellos con 0.00 en efectividad durante esta postemporada en una extensión de 10 juegos, incluyendo un relevista largo de calibre, con dos faenas casi nítidas de seis y tres innings, el equivalente a un juego completo.

Entre los Reales, Kelvin Herrera prepara para Wade Davis, en tanto este lo hace para Greg Holland. Herrera y Davis son los únicos relevistas de la Liga Americana en trabajar al menos 60 innings sin permitir jonrón, con Holland, salvador de seis juegos en la postemporada, convirtiendo en total 50 de 52 oportunidades de rescate, un alarde.

Con excepción de Herrera, quien trabajó en siete de los ocho juegos postemporada realizados por los Reales, los otros dos, Davis y Holland, estuvieron en acción en todos. En suma 23 apariciones de esos tres brazos en la impresionante racha de ocho triunfos registrada por el inagotablemente inspirado equipo de Kansas. ¿Qué les parece?

Cifras impresionantes

Herrera en 8.1 innings soportó seis hits, fue afectado por una carrera limpia, ponchó a nueve, cedió dos bases y mostró 1.08 en efectividad; Davis en sus ocho faenas recorrió nueve un tercio con una carrera limpia en contra, solo cinco imparables, nueve ponches y dos boletos para la brillantez de un 0.96; Holland, por su parte, salvó seis juegos atravesando ocho episodios admitiendo una carrera limpia, tres cohetes, “fusilando” a diez y otorgando cinco bases, registrando 1.13 en dominio.

Eso hace pensar que los abridores de Kansas, ninguno con cuerda larga hasta hoy, solo necesitan sostenerse cinco o seis entradas, para llegar a ese apoyo monticular espectacular, un verdadero factor de seguridad.

Ojo, luz roja encendida

Ahora, veamos el bullpen de los Gigantes. Siéntense, por favor. De no ser por el jonrón matador de Kolten Wong contra Sergio Romo, los cinco relevistas hubieran terminado con 0.00 en carreras limpias en los diez juegos, algo próximo a lo asombroso.

Jeremy Affeldt caminó seis entradas sin carreras en siete intervenciones; Santiago Casillas salvó cuatro veces durante siete relevos recorriendo seis innings y dos tercios cerrando puertas; Javier López entró en acción en seis juegos siendo utilizado apenas dos entradas con dos hits en contra sin rasguño, mientras Yusmeiro Petit (2-0) realizó dos monumentales trabajos de seis y tres entradas, apretando tuercas rigurosamente.

Los cuatro llegan a la Serie Mundial con 0.00 en efectividad. Solo Romo, agrietado por Wong, presenta 1.93 en sus siete actuaciones reducidas a tres innings y dos tercios.

Claro que se trata de un bullpen altamente respetable y agita más la intriga: ¿Cuál de ellos será el relevo más eficaz en la Serie Mundial? Ahí está la clave, aunque la ventaja de San Francisco es que sus abridores caminan más largo, sobre todo Bumgarner.

 

3 APARICIONES en las últimas cinco Series Mundiales tienen los Gigantes de San Francisco. Ganaron en el 2010, 2012 y pretenden conseguir un nuevo éxito en este año par.