elnuevodiario.com.ni
  •   Montevideo, Uruguay  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La policía uruguaya inició una investigación después de que varios jugadores del Nacional y del Peñarol, que este domingo protagonizarán una nueva edición del clásico del fútbol uruguayo, recibieran amenazas.

Según informó hoy la prensa local, la Dirección General de Información e Inteligencia de la policía comenzó a indagar este asunto, al tiempo que el Ministerio del Interior anunció un despliegue de más de 800 funcionarios policiales que se encargarán de la seguridad del encuentro en previsión de posibles incidentes entre las hinchadas.

La Comisión para la Seguridad en el Deporte de Uruguay publicó un comunicado en el que se pide a los aficionados que acudan al estadio que se comporten "dentro del marco de las reglas de convivencia, haciendo del espectáculo una fiesta del deporte nacional".

El pasado jueves, tres jugadores del Nacional, líder del torneo Apertura y que podría proclamarse vencedor si gana el domingo a su histórico rival, que pasa por un mal momento de juego y resultados, recibieron amenazas anónimas y la fachada de sus viviendas fueron pintadas con mensajes sobre el partido.

Las amenazas fueron contra los futbolistas Carlos De Pena, Gastón Pereiro y Nicolás Prieto, los dos primeros habituales titulares.

Al día siguiente, fue el veterano jugador del Peñarol Fabián Estoyanoff el que sufrió un ataque a su casa con globos rellenos de pintura, lo que despertó la inquietud de las autoridades.

"Nos preocupa que este tipo de cosas puedan ocurrir en el ámbito deportivo. Creemos en los valores del deporte, que son absolutamente contrarios a este tipo de hechos. Sin lugar a dudas, no se pueden dejar pasar por alto estas cosas y hay tareas que deben hacerse desde distintos lugares", dijo a la prensa el director nacional del Deporte, Ernesto Irureta.

Ante estos hechos, el Ministerio de Interior presentó un plan de seguridad en el que participarán centenares de uniformados, entre los grupos de la Guardia Republicana especialistas en disturbios, que se encargarán de vigilar el estadio Centenario durante el partido, y de la Jefatura de Montevideo, que controlará los accesos.

Además, se establecerán controles en otros puntos de la capital uruguaya, con especial hincapié en el transporte urbano e interurbano.

En este sentido, se anunció que se revisarán los autobuses que lleguen al estadio para buscar drogas, armas y bebidas alcohólicas.

Dentro del estadio las hinchadas se ubicarán en lugares separados y habrá un "pulmón" de seguridad para impedir que se produzcan incidentes.

Antes del partido, todas las personas que entren al Centenario serán también registradas y habrá controles de alcoholemia, ya que estará prohibido entrar al campo con más de 0.5 gramos de alcohol por litro de sangre.

Se espera que unas 60,000 personas llenen el estadio, la mayoría hinchas del Nacional, que jugará como local y que conquistará el título si derrota al Peñarol y su perseguidor, el Racing, no gana esta jornada.