Edgard Tijerino
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Esa izquierda de Ricky Hatton, muy temprano, en la madrugada del combate, cuando todavía los gallos estaban tratando de despertarse, fue una ruidosa señal de advertencia para Floyd cuando apenas se había recorrido la mitad del primer asalto. Faltaba un minuto 30 con Maywather realizando un operativo de entrar y salir, cuando Hatton soltó su izquierda arriba y Floyd fue hacia atrás uno, dos y tres pasos, como si estuviera ebrio tratando de salir de un bar. Se sostuvo en una prueba de equilibrio y fue atrás mientras Hatton intentaba intensificar más la presión.
Ese golpe equilibró el primer round que Lederman y ESPN concedieron a Hatton. Fue útil para un mayor atrevimiento del inglés en el segundo, dado que pese a ser golpeado por las derechas de Floyd, logró estar haciendo aterrizar su izquierda y mantenerse encima. Fue uno de los dos asaltos que en nuestra tarjeta apuntamos a Hatton.
Mayweather se asienta en el tercero y con una izquierda corta, filosa y certera, abre una herida en la ceja derecha de Hatton. Las combinaciones de golpes de Floyd terminan de establecer diferencia.
La capacidad de asimilación de Hatton es sometida a prueba en el cuarto round, sin quitarle fuerza a sus arremetidas. Mayweather busca claridad, pero el rival es muy activo. Durante un cambio de golpes, ambos se aciertan y se sacuden, como Argüello y Lomelí cuando cayeron al mismo tiempo. Un round de Floyd.
La presión de Hatton sigue siendo intensa en el quinto y consigue mejores golpes en la media distancia, porque extrañamente, en la corta, tiene problemas. Un buen asalto del inglés.
El sexto estaba siendo un round de Hatton, pero le quitaron un punto por pegar por detrás con Mayweather, estando éste volcado sobre las sogas. Se precipitó innecesariamente el inglés y lo sancionaron. Fue votado round empate.
Mayweather aplica un cambio en el séptimo moviéndose más hacia los dos lados con su izquierda adelantada y su derecha amartillada, lista para golpes largos por arriba. Cierra con un par de buenas combinaciones y se adjudica el asalto.
Round clave fue el octavo. Floyd pegó con solidez utilizando sus dos manos, sobre todo la derecha, que aturdió dos veces a Hatton. Agrandándose, Mayweather tomó las riendas, pese a la insistencia de Hatton. Pudo ser una diferencia mayor que 10-9.
Llega el noveno y Hatton muestra cierta torpeza en sus movimientos. Floyd se afianza con esa izquierda en punta y su habilidad para retroceder golpeando. Es obvio que comienza a desvanecerse la peligrosidad de Hatton.
Y en el décimo, el final. Una izquierda mata-cíclopes de Floyd, el derrumbe estrepitoso de Hatton, su levante casi robotizado y nuevamente Mayweather a la carga con izquierda y derecha. Hatton de pie, no sabía dónde estaba. Giró, fue hacia atrás y cayó. No era necesario iniciar conteo. Todo estaba consumado.