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La Selección de El Salvador derrotó 2-0 a la Azul y Blanco en el amistoso que se realizó esta noche en el Estadio Independencia. Los nicas, luciendo un equipo muy ofensivo desde el arranque del partido, pagó caro su intención de buscar el marco rival y dejar un poco descuidada la defensa cuando su rival tomaba el balón. El primer gol de los cuscatlecos llegó por medio de Efraín Burgos al minuto 43 y el último fue al minuto 80 por medio de Nelson Bonilla. Pero para ese entonces, Nicaragua se veía sin mucha idea de cómo llegar al área de los cuscatlecos.

Los nicas abrieron con Justo Lorente, Alejandro Tapia, Erick Téllez, Jason Casco y Josué Quijano en defensa. Por el centro con Luis Fernando Copete y Luis Peralta, mientras jugaban abiertos Juan Barrera y Elvis Pinel, poniendo adelante a Dani Cadena y Eulises Pavón.

Nicaragua jugó un buen primer tiempo con Barrera y Pinel convirtiéndose en un dolor de cabeza para la defensa rival gracias a su velocidad y buena posesión de la pelota. Inclusive, junto a Cadena cada uno tuvo para rematar a marco y poner adelante a los nicas, pero no fue así.

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Y cuando mejor se veían los nicas, El Salvador, que tiene buen oficio por las bandas, sacó un balón desde el costado derecho y mandaron centro para que Burgos de zabeza, pusiera el primer tanto. Eso fue como un valde de agua fría mientras se veía una Azul y Blanco con mucha propiedad al ataque.

Pero solo fue intento tras intento, y fallido tras fallido lo que pudo reflejar la nacional. Ya en la segunda parte, se produjeron algunos cambios, uno por cansancio y otros por lesión. Al parecer la más grave fue la de Quijano, quien se retorcía de dolor en el césped. Al final se dijo que sufrió un esguince de tobillo y se perderá 15 días.
 
Otro lesionado fue Pinel, que sin duda estuvo entre lo mejor de los nicas. Y además salió Cadena y entonces se vio un cambio enorme en lo que ofreció Nicaragua en el primer tiempo y lo que quiso hacer y no pudo en el segundo. Con Carlos Chavarría adelante junto a Daniel Reyes, las cosas no fueron igual. No se entendían y al final se veían en el mismo sitio buscando balón sin resultado alguno.

Para colmo, aunque se tenía a Copete, ejerciendo más presión en el centro del campo, se perdía al nica-colombiano, como el mejor defensa del país. Eso al final se pagó caro. Se vio en los dos goles de los salvadoreños, faltó un líder atras que diera más acompañamiento a su portero. En el segundo gol, de Bonilla, ya ni siquiera pudo hacer algo Lorente.

Este fue el último partido de la Selección este año y el primero ya sin la sombra de Enrique Llena, que por cierto se marchó ayer del país.