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El boxeo en el 2015 es aguardado con las expectativas definidas de grandes duelos y para cuya concreción, trabajan los promotores durante el presente mes. ¿Canelo-Cotto? ¿Pacquiao-Mayweather? Dos batallas comerciales, reclamadas y de indudable poder mediático, han ocupado los principales titulares de la prensa boxística en estas últimas semanas. No obstante, es bueno preguntarse que si solo esos cuatro pugilistas son la gran expectativa del 2015 o hay otros nombres que disputarán el brillo de las marquesinas durante el año venidero.

Mi presunción es que, más allá de esas batallas, el 2015 puede traer un necesario aire renovador a la élite del boxeo, gracias al ímpetu de las figuras emergentes, muchas de las cuales ya se han consagrado por más que aún se les niegue la posibilidad de estelarizar en grandes carteleras.

Y encabezando ese tropel de figuras, el encontronazo que asoma con mayor virulencia en las expectativas de los aficionados, sin duda, será la reclamada revancha entre dos campeones del momento: Román “Chocolatito” González y Juan Francisco “Gallo” Estrada.

González ya lo venció por una controversial decisión de los jueces en noviembre de 2012, lo que le permitió retener el cinturón minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo. Actualmente el nicaragüense ostenta el cinturón mosca del Consejo Mundial de Boxeo, mientras que Estrada es súper campeón de la AMB y campeón de la OMB en la misma división.

Tienen interés

Los dos han expresado su deseo de volver a enfrentarse y, excepto las diferencias entre promotores, nada parece impedir que esa batalla se concrete. Las dudas pasarán por la sede del evento y la cadena televisiva que asuma el costo y la transmisión de la misma. La última pregunta sería imaginar un posible vencedor, pero no es momento de responder algo tan difícil. La revancha tendrá pronóstico reservado y ese aspecto es el mayor atractivo para el que promete ser el gran pleito del 2015.

Pero hay más nombres que terminan o pueden terminar el 2014 listos para dar el gran salto y transformarse en figuras de primerísimo nivel durante el año entrante. Para ello no bastará con su buen boxeo, deberá existir también el suficiente talento empresarial en los promotores que administran sus carreras y suerte, mucha suerte. Algo imprescindible para toda figura emergente en un deporte de pocas oportunidades como el boxeo.