Jorge Eduardo Arellano
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“Tengo que cambiar… Debo asumir mis errores no usar excusas… No puedo seguir equivocándome… He sentido pena por fallar”, estas son algunas de las expresiones de Everth Cabrera conversando con el colega Edgar Rodríguez. Todo eso se resume en la tardanza en despertar, como apuntaba el sacerdote jesuita Antony de Mello, autor de tantas obras de instructiva espiritualidad y llamativo sentido práctico, aplicando un apropiado sentido del humor, fallecido en 1987.

Everth a sus 28 años, ya con familia en construcción y con futuro en las Mayores, aún no despierta, aunque parece --con todo lo que le ha pasado-- que siente la necesidad de hacerlo, intento que no es nuevo. Las respuestas de Cabrera me recuerdan el inicio de “Por el camino de Swan”, del gran novelista, ensayista y crítico francés Marcel Proust, parte de su monumental obra “En busca del tiempo perdido”. Dice Proust: Mucho tiempo he estado acostándome temprano. A veces, apenas había apagado la bujía, cerrábanse mis ojos tan presto, que ni tiempo tenía para decirme “ya me duermo”. Al rato, despertábame la idea de que ya era hora de ir a buscar el sueño.

URGENTE ENDEREZARSE

El ritmo actual de nuestras vidas, tan vertiginoso como si viajáramos a bordo de un tren bala serpenteando como lo hace Lionel Messi proyectándose en la cancha, nos obliga a reaccionar rápido, reflexionar sobre la aplicación adecuada de correcciones, a no seguir perdiendo el tiempo, porque resulta imposible recuperarlo. Las terribles distorsiones indican que no estamos conscientes de nuestra inconciencia, algo que es caótico porque nos empuja al abismo.

Es fácil hablar de enderezamiento, aparentar estar claros de lo que nos perjudica, entender que conspiramos contra nosotros mismos, pero lo difícil es recurrir al procedimiento necesario urgentemente, sin tregua. No podemos seguir acostándonos temprano con tanto que corregir, rebotando en las paredes del deterioro, sintiéndonos desnudos y enclenques.

EL PASADO NO MUERE

La búsqueda del tiempo perdido, aunque inútil, estimula. Hay que estar bien despierto, bien consciente y armado de una voluntad ardiente, para ir contra los molinos del desperdicio que tanto daño han provocado. Se trata Everth, de realizar un verdadero despegue hacia el progreso que nos ha pasado haciendo señas y puede aburrirse.

No existe presente vivo con pasado muerto sentencia Carlos Fuentes en su trabajo “El Naranjo”, advirtiéndonos que lo dejado atrás, traza huellas imperecederas, pero que pese a eso, podemos golpear exitosamente las puertas del futuro transformándonos lo más pronto posible, sin perder más tiempo.

USA TU INTELIGENCIA

Hey muchacho, tienes las herramientas para establecerte en las Mayores y mejorar en tu comportamiento: rapidez, intrepidez, excelente guante, gran elasticidad, vivísimos reflejos y posibilidades de modificarte ofensivamente. Solo te hace falta usar bien tu inteligencia y no seguir perdiendo el tiempo. Debe ser un compromiso con vos mismo como testigo y protagonista.