•  |
  •  |

La historia de Leonardo “Chimmy” Morales podría ser incluida entre los mejores guiones de motivación en Hollywood. Incursionó hace cuatro años en las Artes Marciales Mixtas, AMM, sin imaginar que pasaría de ser un anónimo a convertirse en una estrella de una disciplina deportiva que poco a poco crece en nuestro país.

“Chimmy” se vistió de gala en el Ultime Fighter Latinoamérica de la UFC, donde perdió la final contra Yair Rodríguez. Emprendió el rumbo a México, donde se realizó el show con más ilusiones y dudas que certezas. Tenía mucho que ganar y poco que perder, fue el único representante de Centroamérica, pero ¡vaya! su papel como embajador de las AMM por la región, resultó ser mejor de lo que quizás el mismo se imaginaba.

Es una realidad que perdió la final, sin embargo, hay derrotas que tienen sabor a triunfos. Era importante ganar, pero bastaron sus triunfos espectaculares contra los mexicanos Massio Fullen y Gabriel Benítez, para que la UFC le garantizara una pelea en marzo del próximo año en uno de sus eventos.

Firma contrato

Este miércoles, Morales firmó un contrato de apoderado con Alex Amador, que es su amigo y el entrenador que ha pulido su talento. Ahora tendrán un vínculo legal durante los próximos 4 años. “Chimmy” asegura que el documento no es importante, es simplemente para cumplir un requisito que la UFC pide a los peleadores para que puedan firmar con la UFC.

Amador a partir de ayer se convirtió en su apoderado legal, pero ya lo era desde hace varios años, sin necesidad de firmar un papel. La excelente relación de amistad entre ambos es más que evidente. “La verdad es que fue un orgullo representar a Nicaragua, y mi meta es seguir trascendiendo en este deporte y pelear contra los mejores”, comentó Morales, que tiene un futuro prometedor en AMM.

2 Triunfos y una derrota fue el balance de Leonardo Morales en el reality Ultime Fighter Latinoamérica.