•  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Clases, trabajo, mas clases y entrenamiento. Así es la agenda diaria de este joven centroamericano Javier Centeno, en la ciudad de Lyon, Francia, donde estudia Ciencias del Deporte y actualmente cursa un Máster en Preparación Física en la Universidad Lyon 1. Toda su juventud fue un acérrimo fanático del futbol, y hoy tiene bajo su tutela un equipo de jugadores de menos de 13 años y otro de menos de 17. Su conocimiento en este deporte se palpa a flor de piel, y en esta charla se refiere a diversos temas de interés regional e internacional.

Te fuiste de Centroamérica persiguiendo tu pasión: el futbol. ¿Con qué expectativas partiste a Francia?

Me vine a Francia con la expectativa de estudiar de manera profunda las ciencias que rodean este hermoso deporte, a una nación desarrollada futbolísticamente. Y también con la expectativa de perfeccionar mi francés, y hacerme contactos.

¿Cómo es el camino UEFA para convertirse en director técnico de futbol profesional?

Básicamente hay tres niveles: La Licencia B, que permite entrenar clubes amateurs; la licencia A, para entrenar a clubes semi-profesionales; y la UEFA PRO Licence, para dirigir clubes profesionales y selecciones nacionales. Cada federación tiene su manera de entregar esos títulos, y para aspirar a obtener un diploma hay que hacer uso del anterior por cierto tiempo. Se evalúa a los candidatos a través de intervenciones pedagógicas y pruebas escritas y orales, y cada diploma tiene “X” cantidad de módulos que hay que validar para obtenerlo.

En Francia, los candidatos se evalúan también por su nivel como jugadores, lo cual me parece subjetivo. Alguien que nunca jugó al futbol a un nivel alto, como yo, puede aspirar solo a la Licencia B. En otros países como Portugal o España no es así. Actualmente estoy llevando los cursos previos a la Licencia B, y ya tengo validado un módulo. Estoy por validar el segundo y tercer módulo (en total son 6).

¿Cómo es tu horario, qué hacés en tu día a día?

En la mañana tengo clases en la universidad, al mediodía trabajo en una escuela, en la tarde regreso a la Facultad y en la noche tengo los entrenamientos. Mi vida es un poco agitada en este momento.

¿Has tenido la ocasión de conocer a personalidades del futbol francés?

Sí, tuve la oportunidad de conocer a Aimé Jacquet, entrenador que ganó la Copa del Mundo con Francia en 1998; a Michel Hidalgo, seleccionador que ganó la Eurocopa con Francia en 1984; y, sobre todo, a Franck Ribéry (jugador del Bayern Múnich). En Bélgica tuve la oportunidad de conversar con Philippe Albert, ex mundialista de ese país y ex jugador de la Premier League.

¿Qué enseñanzas has obtenido de ellos?

De Aimé Jacquet aprendí a ser humilde y creer en lo que se hace y en lo que se tiene. En el 98 nadie creía en él y sacó un grupo adelante para ser campeón del mundo. Cuando vi a Michel Hidalgo, él habló sobre la pasión con la que hay que hacer las cosas y sobre la confianza que hay que trasmitirle a la gente con la que se trabaja. Pero las más grandes enseñanzas las he obtenido de la gente con la que he trabajado en el futbol aficionado.

¿Has tenido la ocasión de ver partidos del máximo nivel?

Sí. Voy cuando puedo al Stade Gerland (del Olympique Lyonnais), y en París fui dos veces al Stade de France. Los dos mejores partidos que vi fueron Francia-Brasil (amistoso en el 2011), y Lyon-Juventus (a principios de 2014, por la UEFA Europa League).

¿Qué tanto ha cambiado tu percepción del futbol con tu carrera?

La diferencia en mi percepción es abismal. Antes solo veía los partidos y decía frases como: “El entrenador debería sacar a este y poner a este otro”, “tal equipo debería jugar en 4-4-2 y no en 4-2-3-1”, o “ese jugador sería mejor por la banda que por el centro”.

Ahora estoy confrontado a los problemas de un entrenador. No basta con preparar los entrenamientos. Hay que hacer una planificación, velar porque el contenido sea coherente y, sobre todo, saber aplicar todo eso en la cancha. La gestión del tiempo, de los jugadores, y del material tiene que ser óptima, y esto solo tiene que ver con los entrenamientos.

En los partidos, hay que saber qué aspecto trabajar antes de un encuentro, pensar en la formación y tener en cuenta a los jugadores que pueden ser convocados (lesiones, sanciones, problemas administrativos etc.). El día del partido, hay que prestarle atención a todos los detalles. Pero lo más importante en todo esto, es ese elemento que se requiere para cualquier relación humana: la comunicación. Este es el pegamento que une todos los aspectos anteriores, por lo que tiene que ser eficaz. Todo eso hace que el rol de un entrenador sea difícil a cualquier nivel. Parafraseando al actual presidente de Costa Rica: “No es lo mismo verla venir, que bailar con ella”.

Estando en contacto directo con la forma en que se opera desde los primeros niveles en el futbol de Europa, ¿cómo ves el fútbol centroamericano?

Los problemas del futbol en Centroamérica se resumen en la carencia de estos cuatro aspectos: gestión, organización, infraestructura y transparencia. Los resultados en cuanto a formación son inconstantes porque no hay un método de trabajo que se aplique en todos los niveles, y ninguna federación tiene claro el perfil de jugador que busca formar. Generalmente hay uno o dos equipos centroamericanos en los torneos FIFA, y eso es bueno para la región, porque representa fogueo internacional y entradas de dinero.

En Brasil 2014 Costa Rica rompió todos los pronósticos venciendo a dos campeones mundiales, ganando el grupo de la muerte, y perdió en penales en el famoso 5to partido, yéndose invicto. ¿Cómo logra eso un país tan pequeño, es repetible la hazaña?

Me parece que todas las condiciones estaban reunidas para llegar hasta ahí: un gran entrenador que aportó sus ideas tácticas, un buen cuerpo técnico, jugadores con roce internacional y, sobre todo, con hambre de éxito. A Costa Rica se le menospreció y ni los rivales ni la prensa internacional le dieron mucha importancia. Los jugadores reaccionaron positivamente ante eso.

Pero decir que el futbol de Costa Rica está bien solo porque se hizo un gran Mundial, sería tapar el sol con un dedo… Los problemas que mencioné en la pregunta anterior afectan también al futbol tico. Las ligas menores son una catástrofe en este momento.

Es mucho pedir repetir tal hazaña. El verdadero reto del futbol costarricense consiste en ser cliente frecuente de los Mundiales, estar a la altura y evitar fracasos como el de Alemania 2006. Repetir papeles como los de 1990 y 2002 me parece un objetivo realista y alcanzable.

Nicaragua, a diferencia de sus vecinos, jamás ha ido a una Copa del Mundo y parece lejos de llegar a una. ¿Cómo puede crecer el futbol en un país como Nicaragua?

Para desarrollar el futbol en un país cómo Nicaragua, hay que involucrar a los más pequeños, invirtiendo y creando academias con la ayuda de organismos internacionales.

Se puede llevar el futbol a la escuela y construir canchas. Creo que los clubes pueden acercarse a equipos de otros países para firmar convenios y que los jugadores vengan a ser observados, y los técnicos capacitados. Dado que el futbol no es el deporte rey en Nicaragua, su desarrollo llevaría años y habría que tener mucha paciencia, como pasó en Panamá.

Aunque no es bonito decirlo, el futbol internacional en Centroamérica parece no ir más allá de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, del Real Madrid y el Barcelona. ¿A qué se debe?

En parte a la prensa. Me gusta mucho la profesión de periodista, pero hay quienes la ejercen de manera irresponsable. Le prestan atención solo a lo que sucede con el Real Madrid y el Barcelona, con Messi y Cristiano, por el morbo que eso genera. Cuando pasa algo importante en otro club o con otro jugador, casi no hablan de ello. La gente que “sigue” el futbol se forja una opinión con base en lo que vea en la prensa y parte de esta última solo habla de esos clubes y de esos jugadores.

¿Cómo afecta la mercadotecnia al deporte?

El futbol en particular, se ha visto afectado por la mercadotecnia a un tal punto que la toma de decisiones de los grandes clubes se basan en eso. Hay clubes que compran un jugador pensando en la cantidad de camisetas o de contratos publicitarios que puede vender, aunque deportivamente no lo necesiten. La mercadotecnia ha convertido el futbol en un negocio, cuando en realidad es un deporte.

"Para desarrollar el futbol en Nicaragua hay que involucrar a los más pequeños, invirtiendo y creando academias con la ayuda de organismos internacionales. Se debe llevar el futbol a la escuela y construir canchas”. Javier Centeno, estudiante en Ciencias del Deporte en Francia.