•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

No hay veredas confusas por donde los análisis puedan perderse, ni arenas movedizas en las que los vaticinios desaparezcan al hundirse: Román “Chocolatito” González debe ser seleccionado hoy, sin el menor titubeo y con absoluta legitimidad, el Atleta del Año 2014 en Nicaragua. Cuatro victorias en cuatro peleas, dos por títulos, la conquista de una tercera corona, mantener su condición de invicto, y ser incluido entre los 10 mejores del ranking libra por libra, obligan a preguntarnos, ¿cómo retarlo?

Ese “paquete” de méritos fabricados derrochando sudor, sin sangre y sin lágrimas, pero exhibiendo su gran clase, empequeñecen a Evert Cabrera, Wilton López y cualquier otro atleta aspirante a la máxima distinción que otorga anualmente la Asociación de Cronistas Deportivos. Ninguna comparación puede alterar la valoración sobre este púgil que podría llegar a convertirse, cifras en mano, en uno de los mejores pequeños de todos los tiempos.

Igual que nosotros, los expertos se sintieron genuinamente impresionados por la demostración que “Chocolatito” ofreció en Tokio arrebatándole el cinturón CMB de las 112 libras a Yaegashi, mostrando su gama de recursos, solidez en su golpeo, facilidad para manejar la iniciativa y, sobre todo, esa capacidad para establecer su autoridad entre las cuerdas. ¿Qué más se le podía exigir en su tercera conquista?

Cierre espectacular

En su última pelea del 2014, Román no dio tregua sometiendo al retador filipino Rocky Fuentes, con un bombardeo consistente y preciso que se extendió por seis asaltos, finalizado con derribamiento y suspensión. “Chocolate” recortó el espacio y metiéndose en el terreno que supuestamente mejor maneja Fuentes, el cambio de metralla, le colocó encima tan intensa presión que logró agobiarlo. Una vez más se comprobó que no hay estilo que le resulte indescifrable al pinolero. Eso lo comprobó en carne propia Fuentes, derribado en ese sexto y último asalto, incorporándose solo para volver a ser acorralado, con el árbitro interviniendo para evitar más daño.

Como deporte del año es difícil no mirar al beisbol, agregando a su sostenido accionar con el Pomares y la Profesional, la conquista del título Panamericano infantil, el cuarto lugar en el Mundial Sub-21 derrotando a Australia y Holanda, y la medalla de plata en los Juegos en Veracruz. Pienso, que más adelante la Asociación deberá exigirse calificar a los votantes, para evitar algunas escogencias con el sello de disparates, que hemos visto pasar frente a nuestras narices, quitándole seriedad a esta elección. No importa quiénes se molesten, más grave es molestar al deporte siendo injustos.