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  • AFP

El presidente del FC Barcelona, Josep María Bartomeu, anunció este miércoles la convocatoria de elecciones al final de la presente temporada para rebajar “la tensión” que vive actualmente el club catalán, en medio de una doble crisis deportiva e institucional.

La decisión supone el colofón a unas semanas turbulentas en el club catalán iniciadas con la ratificación de la prohibición de fichar hasta 2016 por irregularidades en la incorporación de menores extranjeros.

Y agravadas por el tropiezo liguero ante la Real Sociedad y los rumores de un enfrentamiento entre la estrella del equipo Lionel Messi y el entrenador Luis Enrique.

“Hemos decidido convocar a elecciones al final de temporada. La principal razón es que queremos rebajar la tensión que sufre el club”, dijo el dirigente en una conferencia de prensa este miércoles en Barcelona, señalando que esta tensión “desproporcionada” acaba “afectando al equipo”.

Miles de socios

A diferencia de la mayoría de clubs, el Barcelona, así como su eterno rival, el Real Madrid, no es una sociedad anónima deportiva sino que es propiedad de los más de 150,000 socios de la entidad que escogen a su presidente por sufragio directo.

Las últimas elecciones se celebraron en julio de 2010 y dieron como claro triunfador a Sandro Rosell, que dimitió en enero de 2014 después de ser imputado judicialmente por presuntas irregularidades en el fichaje del brasileño Neymar. Bartomeu, segundo de Rosell, accedió entonces a la presidencia.

Su intención era extinguir el mandato de la actual junta hasta 2016 pero los malos resultados del equipo, que no cosechó ningún título la pasada temporada, y la profunda crisis institucional del club, salpicado por numerosos escándalos, precipitaron la decisión.

Al cuestionado cambio de patrocinador de Unicef a Qatar Airways y la imputación del club en la investigación del fichaje de Neymar se le sumó recientemente la ratificación de la prohibición de la FIFA de fichar hasta 2016 por fichajes irregulares de menores extranjeros. Una decisión que lastró el prestigio de la escuela de formación del club, uno de sus principales orgullos.

Pobres resultados

Esta crisis se agudizó el pasado lunes con el cese del director deportivo Andoni Zubizarreta, muy criticado por su política de fichajes, y la posterior dimisión de su adjunto, el emblemático capitán hasta el año pasado, Carles Puyol.

La derrota del domingo ante la Real Sociedad (1-0), desperdiciando una oportunidad de oro de acercarse al Real Madrid, y la suplencia de Leo Messi, que había llegado solo dos días antes de sus vacaciones en Argentina, parecen haber incendiado el vestuario azulgrana.

Ausente del entrenamiento del lunes por culpa de una gastroenteritis, el cuádruple Balón de Oro empezó a seguir la cuenta de la red social Instagram del Chelsea el mismo día, desatando el pánico entre la afición azulgrana que lo entendió como una prueba del divorcio con el entrenador, explicado en la prensa deportiva catalana y los deseos de Messi de marcharse a otro club.

“No tengo nada que arrepentirme hoy a nivel personal con ningún jugador (...) Las cosas del vestuario, se quedan ahí. Ni confirmo ni desmiento”, dijo este miércoles Luis Enrique, sin resolver las dudas sobre su relación con la estrella argentina.