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  • EFE

El presidente de operaciones de los Knicks de Nueva York, Phil Jackson, ya trabaja en la remodelación de la plantilla de cara a la próxima temporada, y los nombres del base español José Manuel Calderón y el pívot italiano Andrea Bargnani estarían ya colocados en la lista de los jugadores que podrían ser traspasados antes del All-Star Game.

De acuerdo a varias fuentes periodísticas, Jackson ya habría iniciado las negociaciones para que Calderón y Bargnani pudiesen salir de la franquicia neoyorquina, pero tiene descartado, de momento, hacer lo propio con el ala-pívot Amare Stoudemire.

El pasado sábado, Jackson antes de que diese comienzo el partido en el Madison Square Garden entre los Knicks y los Hornets de Charlotte, asumió toda la responsabilidad por los malos resultados que ha cosechado hasta ahora el equipo con 15 derrotas consecutivas, la peor racha de su historia, y adelantó que seguirían los cambios dentro de la plantilla de cara al futuro.

Jackson, de acuerdo a varias fuentes de la liga, está dispuesto a hacer una “limpieza” completa de la actual plantilla y el próximo verano reconstruirla con selecciones logradas en el sorteo universitario y agentes libres.

Los Knicks enviaron recientemente a los escoltas J.R. Smith e Iman Shumpert a los Cavaliers de Cleveland y renunciaron al pívot haitiano Samuel Dalembert para iniciar el proceso de desmontaje de una plantilla que tiene la peor marca de la liga (5-35) y en la historia del equipo en un inicio de temporada.

Jackson, de esta manera, también quiere quitar presión sobre el entrenador novato Derek Fisher, al que no quiere que los aficionados lo vean culpable de lo que le ha sucedido al equipo, además de adelantar que “nadie debería sorprenderse si el club continúa remodelando su plantilla a través de ofertas antes de la fecha límite de cambios del 19 de febrero”.