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El Estadio “Yamil Ríos Ugarte” se convirtió anoche en una catedral esplendorosa para disputar una final de beisbol. Sus feligreses --los sureños-- asistieron a la primera cita de su amo, los Gigantes de Rivas, como días antes se les había orientado: vestir de color naranja y dibujar un escenario pletórico.

La ciudad de los mangos vivió una noche mágica en su pequeño coloso que ha sido revestido de elegancia por las inversiones que han hecho sus dirigentes. Más de 7,000 aficionados se congregaron en la casa de los Gigantes para darle color, brillo, esplendor y ánimos a un equipo armado para conquistar la Liga Profesional, pero que ayer sucumbió ante la emboscada India.

El desborde pasional era evidente. La música profesional la puso el grupo Xolo Batucada que con sus sexis bailarinas desplegando su talento arriba del dogout sureño, despertó muchas hormonas masculinas. En las butacas, una banda filarmónica se encargó de aumentar la alegría del público que con el sonido de sus pitos, gritos y pasión desenfrenada, descargó toda su energía hacia sus jugadores.

Debutó Gigantón

En la guerra de mascotas no hubo competencia. Con “Tigrín” fuera de circulación al ser exterminado en las semifinales, apareció un nuevo personaje llamado “Gigantón”. De color amarillo y luciendo el uniforme sureño, el primerizo no desentonó, aunque como en toda primera vez pidió la compañía de un payaso para sentirse más seguro.

Gigantón demostró su mejor talento como bailarín. La mascota, con el número 0 en su espalda, se adueñó del terreno de juego, de costado a costado mostró sus movimientos de cadera mientras con sus manos animaba a la afición que disfrutó a lo máximo pero que también sufrió angustias cuando los Indios sacaron sus flechas para aniquilar a los suyos.

La segunda cita en el coloso sureño será el próximo domingo a las 4:00 pm. No sabemos si el destino tendrá a su equipo con la soga al cuello, pero lo que sí es seguro es que este escenario cobrará vida y nuevamente una avalancha naranja inundará cada rincón de este precioso escenario.