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Pinar del Río, Cuba / PL
Luis Giraldo Casanova enfrenta hoy nuevos retos,
muchos años después de que especialistas y aficionados lo consideraran el más grande beisbolista cubano de su generación.

El conocido “Señor Pelotero”, asumió la dirección del equipo de Pinar del Río y se estrenó con victoria ante Santiago de Cuba el sábado anterior en el inicio del Campeonato Cubano de Béisbol.

Casanova cree que si otros grandes jugadores “tuvieron éxitos en sus carreras como managers, por qué no me habría de suceder a mí, si también dirijo un equipo con tradición, integrado por buenos peloteros”.

“Para mí es un reto grande, sobre todo porque el año anterior Pinar llegó a la
final. Todo comienza por una primera vez y ésta es la mía”, aseguró Casanova, de hablar muy pausado, como si midiera cada una de las palabras que va a decir.

Para el otrora integrante de la selección cubana, “Pinar del Río puede ganar la
serie. Este año hemos realizado una gran preparación y esperamos que se noten sus efectos en el terreno”.

“La pasada temporada tuvimos problemas con el bateo, sobre todo por la ausencia de un hombre que tapara a (el cuarto bate y jonronero) Yosvani Peraza, pero Donald Duarte arrancó bien ante Santiago”, comentó.

Para Casanova, “en los otros aspectos del juego, Pinar es un equipo fuerte, con mucha tradición y, sobre todo, con buen pitcheo”.

El otrora cuarto bate cuenta con cinco abridores de clase, con Yunieski Maya como primero -ganó ante Santiago de Cuba-, Pedro Luis Lazo, Vladimir Baños, Yosvani Torres y Erly Casanova.

Casanova no cree que por el Occidente haya algún equipo con marcada diferencia sobre el resto y considera “que rivales difíciles son todos, porque en el béisbol se gana y se pierde”.

“Nuestro objetivo es ir poco a poco, juego tras juego. Así llegaremos a donde
queremos, sin olvidar que este año hay un nuevo sistema de clasificación, tras la eliminación de los grupos”, consideró.

Casanova debutó en el béisbol cubano con Vegueros, en la temporada de 1977, y desde su aparición las novenas de la provincia de Pinar del Río se convirtieron en grandes favoritas.

Su paso por los diamantes coincidió con otros grandes jugadores de la más occidental de las provincias cubanas, entre ellos Omar Linares, Julio Romero, Rogelio García, Alfonso Urquiola, Juan Carlos Oliva y Pedro Luis Lazo.