• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Hay hechos que se resisten al olvido convirtiéndose en recuerdos imperecederos, como la presencia de aquel Bóer manejado por Tony Castaño en la Serie Interamericana realizada en Panamá durante 1963, agrietada por una actitud de rebeldía de los peloteros exigiendo mayores viáticos en vista de las proyecciones del equipo indio, con posibilidad de ganar el título y el país atrapado siguiendo sus huellas paso a paso. Es un tema que he abordado otras veces sin que se evapore.

Ese año, Bóer y León disputaron en una serie de tres juegos, el boleto para asistir a la Serie Interamericana, junto con los campeones de Panamá, Puerto Rico y Venezuela. El Bóer se coronó venciendo 7-3 y 5-2 a los Leones con trabajos monticulares de Dick Scott y Miguel Cuellar en los juegos 1 y 3, neutralizando la victoria por 2-1 lograda por el zurdo Silverio Pérez sobre Don Williams en el segundo partido.

SE ARMÓ UN TRABUCO

Debidamente reforzado viajó a Panamá para verse las caras con el Mayagüez campeón de Puerto Rico; el Valencia de Venezuela y el Chiriquí-Bocas de Panamá, que no pudo contar con el aporte del formidable Héctor López. El roster que llevó a Panamá, fue el siguiente: Denis Morales, Wallace Howell, Willie Hooker, Alejandro Canales, Victorino Castro, Duncan Campbell, David Jiménez, Orlando Stanley y Calvin Byron registrados como nativos, en tanto Dick Scott Cuellar, Lou Jackson, Don Williams, Silverio Pérez, Jim Hughes, Lorencito Fernández, Jiqui Moreno, Joe Hicks, Ron Henry, Marion Zipfel y Jim Woods como importados. Sin duda, un trabuco con fuertes posibilidades de pelear el gallardete.

El debut fue grave, pues se perdió 2-0 ante Panamá víctimas de la falta de coherencia en el ataque, y del relevo estupendo realizado por Alberto “Mamabila” Osorio. Un jonrón de Bobby Prescott con uno a bordo contra el abridor y perdedor Julio “Jiqui” Moreno en el cuarto inning, estableció la diferencia. Los nicas tuvieron una gran oportunidad en el séptimo inning cuando explotaron al pítcher de apertura de Panamá Ricardo “Pee Wee” Quiroz, obligándolo a dejar las bases llenas sin out. Fue entonces que entró en acción “Mamabila” Osorio y dominó a Hughes en roletazo a segunda, ponchando a continuación, ponchó al feroz Lou Jackson, quien había resultado campeón bate en el torneo regular pinolero, cancelando el peligro haciendo que Duncan Campbell roleteara al short. Seis hits bateó el Bóer por solamente tres de los canaleros. Ese mismo día, Puerto Rico guiado por el bateo violento de John “Boog” Powell, derrotó 5-0 a Venezuela. Además de Powell, Dick Koranda, Gary Peters, Wito Conde, Julio Gotay, Ossie Virgil y Terin Pizarro destacaban en la escuadra dirigida por Carl Emer, en tanto Venezuela presentaba a Teodolindo Acosta, Angel Scull el mismo que vino en 1957 con las Estrellas de Emilio Cabrera para inaugurar el alumbrado en el Estadio Nacional- Diego Segui, Ken Harrelson, Marcelino López y Gustavo Gil, quien llegó a ser manager de Porfirio en el Aguilas de Zulia.

SCOTT MÁS JACKSON

En la segunda salida, el Bóer con Dick Scott en la loma y Lou Jackson volándose la verja, derrotó 3-2 al poderoso Mayagüez de Puerto Rico, mientras Panamá pasaba encima de Venezuela 4-1. Scott lanzó para seis hits y tres de ellos fueron conectados por Dick Koranda, incluyendo un jonron. Puerto Rico estuvo arriba 2-0, pero Scott enderezó su pitcheo y el Bóer vino desde atrás con hit empujador de Ron Henry, jonrón de Jackson para nivelar las acciones y fly de sacrificio de Jim Woods que empujó a Duncan Campbell para sellar el 3-2. Marion Zipfel descargó par de dobletes.

Un despegue huracanado fue decisivo en la tercera batalla. Ron Henry disparó un jonrón con casa llena en el propio primer inning sobre una pitcheada del “as” Marcelino López y el zurdo Cuellar con ayuda de última hora de Jiqui Moreno se encaminó a una victoria de 7-4. Joe Hicks recibió pasaporte, Campbell conectó hit y Luo Jackson fue boleado con el tránsito congestionado, el receptor Henry se voló la cerca.

EXPLOTA CUELLAR

Cuellar estuvo blanqueando con pitcheo de un hit hasta el séptimo, pero en el octavo descifraron sus envíos y sin out le fabricaron par de carreras estando el juego 6-0, pues el Bóer agregó una carrera en el tercero y otra en el quinto. Con uno a bordo, entró al rescate Jiqui Moreno a recibir un jonron de Luis Rodríguez que arrimó a los suramericanos 6-4. Una carrera más contra Marcelino López que finalizó ponchando a 13 inútilmente, selló la pizarra 7-4. Panamá por su parte venció a Puerto Rico por 9-3 y terminó invicta la primera vuelta.

En el arranque de la segunda fase, con un violento ataque de 13 hits que incluyó cuatro dobles y tres jonrones, el Bóer aplastó 11-0 a Panamá ajustando cuentas y empatando el liderato. La blanqueada se le adjudicó el zurdo Silverio Pérez con la ayuda de tres doble plays, Jackson conectó par de jonrones, uno de ellos con bases llenas y Ron Henry contribuyó con otro, mientras Puerto Rico vencía 2-0 a Venezuela.

JACKSON DECIDE

En su quinto desafío, el Bóer venció 5-3 a Puerto Rico con vuelacercas de Lou Jackson en la recta final contra el relevista Bob Dustal, encontrando a Duncan Campbell en camino. Fue un partido difícil. Un jonrón de Frank Kostro explotó al abridor Jiqui Moreno, y el relevo Don Williams también pasó apuros, viéndose obligado Castaño a utilizar al zurdo Cuellar que fue el ganador.

La artillería nica golpeó a Juan “Terin” Pizarra y lo envió a las duchas obligando al ingreso de Dustal. El Bóer estaba de cara al título en medio de una racha que parecía no tener fin, cuando estalló el ESCANDALO. Un grupo de peloteros norteamericanos encabezados por Zipfel, Don Williams, Hughes, Scott, Jackson y Henry, exigieron 500 dólares por cabeza si se ganaba el campeonato y 300 si terminaban subcampeones, sitio que ya estaba asegurado. La directiva del Bóer rechazó tal propuesta antes del último juego con Venezuela, y se le notificó al manager Castaño, elaborar un line up a base de nativos y cubanos, excluyendo incluso a Joe Hicks, quien no participó en el complot.

SERIA ADVERTENCIA

Dick Buttler, en representación del Comsionado de las Ligas Menores George Trauman, metió las narices en el lío y advirtió a los peloteros norteamericanos que si no jugaban, se arriesgarían a una sanción que podía extenderse hasta cinco años. Molestos, aceptaron jugar y Castaño presentó un line up normal incluyendo a los norteamericanos, advirtiendo que se seguiría cuidadosamente el comportamiento en el terreno de los peloteros involucrados en la exigencia de dinero “extra”.

En medio de esa incomodidad, el Bóer perdió 2-1 ante Venezuela y el pitcher Marcelino López. La única carrera fue producto de un jonron de Ron Henry y quedó un sabor amargo, armándose un gran alboroto en el terruño. En el juego de desempate por el banderín, Panamá se impuso con un jonrón disparado por Panchon Herrera con las bases llenas. Fue Julio “Jiqui” Moreno el que recibió el metrallazo de Panchón.

El Bóer terminó segundo en medio de encendidas polémicas que obligaron al presidente de la Liga José Antonio Estrada a emitir un comunicado kilométrico explicando la situación y al pelotero Joe Hicks, a hacer una extensa exposición de los hechos en medio de una polvareda que nunca se extinguió.