•  |
  •  |
  • END

La temporada pasada celebramos con creces el récord de jonrones de Justo Rivas con bate de madera. En una temporada de 60 juegos, Justo necesitó 56 partidos y apenas 173 turnos oficiales para conectar 17 jonrones y superar el registro de Pedro Selva en 1971 y 73, cuando bateó 16 con el madero.

¿Se imaginan cuántos jonrones más podrá conectar Rivas en una campaña regular ampliada a 80 partidos, como el torneo de Primera División que se está preparando? Puede tener unos 70 turnos más y mayores oportunidades, especialmente por la calidad del pitcheo.

La campaña que se aproxima puede ser de muchos récords, esos que no se han visto en las últimas ocho temporadas, por la reaparición del bate de madera en el año 2000 y la reducción del calendario a 60 juegos, que ha sido la media en todo este período.

Habrá más oportunidades. Recordemos que ahora serán 14 equipos, van a jugar todos contra todos, se presentarán muchos novatos, peloteros de categoría mayor “A” y otros tantos que se reincorporarán a la competencia... Los caracterizados peloteros de nuestro béisbol podrían “darse banquete”, como decía Julio “El Porteño” Jarquín.

La temporada 1998-99 fue la última del bate de aluminio y también la última jugada con un calendario regular de 80 partidos. Ese año, Francisco Miranda fue el último bateador de 31 jonrones y 219 bases alcanzadas, Juan Vicente López remolcó 94 carreras, Danilo Sotelo anotó 97. Eddy Molina bateó 129 hits, de ellos 26 dobles.

Ninguna de esas marcas ha podido ser alcanzada, por la falta de oportunidades para presionarlas y también por el cambio de bate. Hubo una adaptación, que también coincidió con el declive de muchos grandes peloteros, como Ramón Padilla, Freddy García, Nemesio Porras, Ariel Delgado, que dejaron de implantar récords.

Nadie ha empujado más de 52 carreras; Justo anotó 61 la temporada pasada y Jimmy González bateó 88 hits en 2002 y 87 en 2003; en dobles, 18 es lo máximo, y lo consiguió Edgard López en 2003.

Un título de bateo o la mejor efectividad, ambos con récords, se pueden conseguir por elegibilidad de acuerdo al número de partidos de una campaña, pero no así los que van sumando.

En pitcheo existe la expectación por ver otro ganador de 20 juegos, como hizo Daniel Miranda en 1995, o que salte de los 15 triunfos, como los que ganó Julio C. Raudez en el 99, o los 14 de Diego Sandino en 2000. Aristides Sevilla ganó 12 juegos en 2006.

Marvin Zelaya fue el último de 100 ponches, con 113 en 1999, nadie ha pasado de 84, eso que los líderes han sido fieras, como Sandino, William Juárez, Devern Hansack, Aristides Sevilla... Lanzar 140 innings ha sido milagroso, no sólo por el manejo que se hace de los relevistas medios y taponeros, sino por la consistencia. Diego Sandino lanzó 156.2 innings en 2000, 16 innings menos que Julio C. Raudez en la temporada anterior.