•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

El domingo en Nueva Guinea se jugaba el cierre del séptimo y último inning del cuarto desafío de la serie. Había solamente un out y el juego estaba empatado 3x3. Zelaya Central tenía las bases llenas a un paso de dejar tendido a Granada.

El bateador en turno conectó un roletazo lento por segunda, el intermedista pasó la pelota al campocorto Iván Marín, quien completó el segundo out, pero este inmediatamente sintió debajo de su rodilla los spikes de Jorvin Herrera, corredor que iba de primera a segunda y en su intento de bloquear el tiro lastimó a Marín, quien inmediatamente reaccionó al agravio y según su versión le tiró el guante reclamándole a Herrera por la forma de barrerse.

En cuestión de segundos una trifulca se armó en el estadio de Nueva Guinea. Los peloteros de ambos equipos salieron de los dogouts como si se tratara de ir a la guerra por defender a su compañero. Poco importó que Zelaya Central dejara tendido finalmente a Granada 4x3, según el reporte poco informativo de la Comisión Nicaragüense de Beisbol Superior, CNBS, sobre los hechos, una “trifulca”.

En un vídeo, que circula en las redes sociales, efectivamente se logra ver a los jugadores corriendo en busca de defender a su respectivo compañero, pero también se observa la invasión de muchos aficionados que, según versiones de jugadores y técnicos, ingresaron al terreno a agredir a peloteros y cuerpo técnico de Granada.

“No sé qué decidirá la Comisión de Beisbol. Nos agarraron los bates, ¿con qué vamos a jugar? La Comisión tiene que tomar cartas en el asunto, se robaron guantes, bates, máscaras de catcher, nosotros estábamos con las manos en alto, el señor nos ayudó porque nos sentimos desprotegidos en ese estadio, allí no hay nada, no sé cómo montan juegos en ese lugar. Golpearon a Martín Narváez, Juan Álvarez, entre otros. Allí no hay seguridad, abrieron las puertas de las gradas y la gente entró y nos agredieron prácticamente”, explicó el mánager de Granada, Bayardo Dávila, quien se refirió a la acción de su pupilo con el jugador de Zelaya Central.

“Uno sabe cuando hay mala intención, Marín le reclamó a Herrera por la forma en cómo se barrió y allí se vaciaron los dogouts. Hay maneras de bloquear jugadas, pero de esa no”, agregó Dávila, quien aseguró que desde el primer partido de la doble programación se había calentado el ambiente, porque el pitcher Ariel Downs le dio un guantazo en la espalda a Eyner Cisneros, mientras se dirigía hacia la primera base.

Marín se defiende

Por su parte, Marín se defendió y dijo que es mentira que golpeó a Herrera. “Herrera a mí me golpea en la parte baja de la rodilla izquierda con el spike. Eso no me gustó porque pienso que si él me quiere bloquear, se da en el zapato o en el tobillo, pero no debajo de la rodilla. Se miró la mala intención. Mi primera reacción cuando me golpeó fue tirarle el guante y le dije: “Que es lo que te pasa, me vas a joder, a lesionar”. Entonces él reaccionó y me comenzó a tirar golpes y en ese momento se metieron mis compañeros, pero yo en ningún momento le di un golpe a él”, dijo Marín.

“Después se comenzaron a meter los fanáticos, golpearon a los demás compañeros del equipo. Se perdieron como 7 bates. Con respecto a lo que dicen de que Armando Hernández (coach de pitcheo) golpeó a una señora no es como lo dicen, fíjate que la señora esa entró a agredir con un bate a Martín Narváez, entonces los otros chavalos lo que hicieron fue defender, Armando lo que hizo fue intentar quitarle el bate, pero esa señora andaba tan ebria que se cayó”, aseguró.

Comisión dará veredicto

El doctor Carlos Reyes, comisionado de la CNBS, aseguró este lunes a El Nuevo Diario que posiblemente hoy o mañana den una resolución sobre los hechos. Reyes dijo que tienen que analizar los reportes de los árbitros y anotador oficial del encuentro y a partir de allí determinarán qué medidas van a tomar respecto al caso.