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Estamos en un punto, en el que suponíamos nunca estaríamos. No este año en la Liga Española. Messi, con un violento resurgimiento, se encuentra a solo dos goles de un Cristiano extrañamente reducido a muy poco. El pequeño genio argentino ha borrado asombrosamente una desventaja de doce goles frente a un “Monstruo” del gatillo. ¿Cómo fue posible eso tan rápidamente entre dos “pura-sangre”?

Resulta que uno de ellos, el más fiero y destructivo, se detuvo sin goles en sus últimos tres juegos agregando los dos de suspensión. En tanto el otro, una aproximación de “agente secreto” en la cancha, pisando el acelerador a fondo, ha estado incluso para más de lo que ha hecho, derribando murallas. Ahora Messi registra 26 goles por 28 de Cristiano, con mucho camino que recorrer. Un duelo de feroces persecuciones, como los que sostenían los fantásticos semifondistas Sebastián Coe y Steve Ovett en las diferentes pistas del mundo, tanto en 800 como en 1,500 metros.

CRISTIANO RECORTADO

El acelerón de Messi ha sido sensacional. Informa “Mundo Deportivo” que el argentino ha marcado 14 goles en el despegue de este 2015, superando la producción de Cristiano, Bale y Benzema, que suman 11 goles. De los 26 logrados por Messi en la Liga, 2 son de penal, en tanto de los 28 registrados por Cristiano, 8 han sido consecuencia de disparos realizados desde los doce pasos.

No admito que la conquista del Balón de Oro 2014 haya recortado el apetito goleador del portugués, como apunta el diario “As” de Madrid. Eso no tiene pies ni cabeza tratándose de alguien tan voraz como Cristiano, quien debería estar estimulado al tope, acostumbrado a batallar sin dar ni pedir cuartel, y obviamente interesado en alejarse lo más posible de Messi en busca de su cuarto Balón de Oro.

OBVIO, VOLVERÁ A CRECER

Naturalmente se exige una explicación a este súbito decrecimiento, coincidente con los problemas del equipo, necesitado de algunas casualidades para evitar un par de resultados imprevistos. La pérdida de control de Cristiano en la difícil victoria por 2-1 sobre el Córdoba, agrediendo a Edimar con patada y bofetada, lo condenó a una sanción de dos juegos, precisamente cuando atravesaba un momento de complicación emocional extrema, rompiendo conexión con la espectacular Irina Shayk.

Cristiano no ha sido el mismo. Le cuesta encender el fuego. Ese portugués que estamos viendo, no es él. De ninguna manera. Es urgente que recupere su inmenso orgullo, ese factor de crecimiento que le ha elevado tan impresionantemente. Claro que la feroz persecución realizada por Messi, inyecta de excitación presente y futuro a la Liga, pero pese a lo que está ocurriendo, pienso que Cristiano regresará a sus niveles de rendimiento, aguantará las embestidas del argentino y prevalecerá como fabricante de goles.

Eso sí, la lucha por el Balón de Oro 2015, con el agregado de otras valoraciones, podría ser la más encarnizada de todos los tiempos, incluyendo la actuación de Messi en la Copa América y la de Cristiano en las eliminatorias de la Eurocopa.