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Las distintas versiones sobre la trifulca que se armó en el estadio Napoleón Reyna, de Nueva Guinea, donde los protagonistas fueron los jugadores de Zelaya Central y Granada, continúan exponiéndose; pero en vez de generar certezas, provocan más dudas sobre los hechos.

Ayer, Alfred Malone, mánager de Zelaya Central, dio su versión sobre los acontecimientos. No coincidió con las declaraciones de Iván Marín, campocorto de Granada, que aseguró el lunes pasado que nunca golpeó a Holman Herrera (Zelaya Central) y que simplemente le reclamó debido a la forma en que se le barrió en un intento por bloquear el tiro.

“Estando en el piso, Marín golpeó a Herrera, le pisó el ojo del pie”, comentó Malone, que reiteró: “se molestó Marín y le puso el pie al muchacho (Herrera) estando en el suelo. El segunda base aprovechó para darle una patada y el pitcher Martín Narváez llegó y le dio dos sopapos (golpes). Holman se levantó y los compañeros que estaban en la euforia al ver eso, corrieron hacia la segunda base y se armó la trifulca”.

Malone explicó que al momento de la discusión entre Marín y Herrera, los peloteros de Granada salieron del dogout con bates en mano: “Los compañeritos de Granada salieron con bates, amenazantes. Creo que Bayardo Dávila estaba haciendo lo mismo que yo, tratando de que se replegara la gente y que se calmaran las cosas”.

¿Hubo mala intención de Herrera?

“Siendo honesto no sé lo que los muchachos están pensando. El árbitro estaba allí para determinar; él no vio una mala intención si no hubiese marcado el doble play. Estamos a merced de ellos y así finalizó el partido. Da la casualidad que salió alguna gente para celebrar con los muchachos, quienes se dirigieron hacia segunda base por el problema que estaba sucediendo. Algunos aficionados estaban en la segunda base, pero la mayoría se quedaron en las graderías observando”, indicó el timonel de Zelaya Central, quien considera que su pelotero no debería ser sancionado.

“Creo que no nos merecemos sanción. En todas partes del mundo los aficionados celebran con sus jugadores, creo que la Policía Nacional actuó y de forma rápida. Eso está en manos de la Comisión; creo que no deberían sancionar a Holman. Considero que hay que llamarle la atención a ambos jugadores, está difícil que te agredan y vos no respondás. Tenemos que ser más maduros y pensarla bien antes de actuar cuando suceden estos problemas”, remarcó.

 

Había seguridad

Denis Castillo, tesorero de Zelaya Central, desmintió las declaraciones de Bayardo Dávila, mánager de Granada, quien dijo que en el terreno no había seguridad y que se sentían desprotegidos.

“Eso que dijeron que no había Policía es falso, a nosotros nos gustaría que los equipos hablemos con la verdad”, señaló Castillo, quien echó la responsabilidad de la trifulca a Marín.

“Marín comenzó el problema pegándole al otro jugador que estaba en el suelo. Marín le estaba dando con los zapatos y el guante, lo golpeó en la rodilla y en el tobillo. Herrera se levantó y quiso defenderse, así se origina el problema en el estadio, donde habían más de 1,200 personas y las que ingresaron al terreno solamente fueron unas 100, porque eso es difícil a veces controlarlo”, finalizó