•   Los Ángeles  |
  •  |
  •  |
  • ESPNDeportes

Kobe Bryant mostró toda su esencia en la entrevista que Ahmad Rashad le hizo para NBATV. Sincero, profundo, obsesivo y con una capacidad de trasladar sentimientos, emociones y situaciones a través del tiempo, la “Mamba Negra” no tuvo reparos en abrirse a una audiencia que hacía tiempo no veía al Kobe más humano.

Habló de su lesión actual, de su influencias e inspiraciones, de Michael Jordan, de Phil Jackson, de Shaquille O’Neal, del liderazgo que siempre ha ejercido y de sus momentos más difíciles.

En lo deportivo, a Kobe aún le duelen dos derrotas: la de las Finales ante Detroit Pistons en la 2003/04 y la de Boston Celtics en la 2007/08.

“Debería tener siete campeonatos”, afirmó el escolta de los Lakers. “El de Detroit se nos fue, el de los Celtics se nos fue, debería tener siete. Igual estoy muy agradecido a la carrera que he tenido y lo pongo en perspectiva, y no tengo más que aprecio. He sido muy afortunado, puedes ser un buen jugador pero tienes que ganar en las situaciones correctas”, afirmó tras confesar cuál fue la derrota más dolorosa de su carrera.

“La de los Celtics. Todavía me enfada. Tenía tantas ganas de ganar el campeonato, quería ganarlo en Boston y celebrarlo en sus caras. Tenía tantas ganas de ganar ese. Ojalá lo hubiera tenido”, señaló.

Problemas con “Shaq”

A lo largo de toda la entrevista, Kobe no tuvo pelos en la lengua y mencionó tanto las desavenencias con “Shaq”, con quien fue capaz de vencer tres anillos al hilo, como todo lo que aprendió de Phil Jackson.

“Cuando él llegó, cambió todo en mí, la manera de ver el juego. Desde un punto de vista táctico, de fundamentos, de lo básico”, argumentó sobre el Maestro Zen. “Aprendí la espiritualidad del juego, la mentalidad. El dejar de lado el ego y jugar al básquetbol. Su manera de entender el juego fue algo que se alejaba de lo demás”, recordó.

Con Jackson, su sapiencia fue mayor y con ello la obsesión no solo de seguir aprendiendo, sino de hacerse cada vez mejor jugador, estratega, motivador y líder.

“Quería más. Quería aprender más”, apuntó abriendo varias cuestiones. “¿Dónde puedo aprender más? Dónde puedo mirar. Quiero aprender más. ¿Dónde está el próximo nivel? Esto me iba más allá del entusiasmo”, recordó.

Y en esa obsesión por hacerse mejor, Kobe se vio obligado a chocar con muchos elementos, con muchos coaches y compañeros, entre los que se encuentra O´Neal.

“No éramos amigos. Yo soy obsesivo y creo en el trabajo día y noche. Así trato de encontrar la manera de llegar donde quiero llegar”, reconoció.

“Él también lo quería, pero de otra manera. Así que había un reto constante. Ni él ni yo nos achantábamos. Él pensaba que yo debía jugar de una manera en la que le diera el balón y yo pensaba que si se lo daba era porque trabajaba. ‘Si no trabajas, no tendrás la pelota’. Él me decía: ‘lánzame el balón’; y yo le decía: ‘no, trabaja’. Siempre fuimos muy claros. Nunca nos hubiéramos ido con una sonrisa y luego (mientras hacía el gesto del cuchicheo como susurrando al oído). Nos lo decíamos a la cara y salíamos a ganar”, explicó.

Competitivo

Y ahí salía el Kobe más competitivo, el que todavía sufre cuando piensa en la final de Boston, el que todavía no se plantea colgar las botas de una manera definitiva, el capacitado para ganar campeonatos, aunque se le cuestionara que lo pudiera lograr sin Shaquille a su lado.

“Sí”, contestó ante la pregunta de si era más importante ganar sin Shaq, “porque ese es el reto, muchos creían que no podía. Yo sabía la verdad, Shaq sabía la verdad de la situación. Cuando trabajas todo el día conmigo sabes a qué voy. Es insultante para mí el que piensen que no podía ser así. Acepto el reto”, profirió ante lo que sintió cuando se puso en tela de juicio que después de los campeonatos logrados entre las temporadas 1999/2000 y 2001/2002.

“Quería comprobar si era capaz de hacerlo. Cuando ganas, quieres más, te vuelves más obsesivo porque no quieres que nadie más tenga ese sentimiento”.

Y lo logró. Volvió a subir a lo más alto para levantar dos títulos más (2008/09 y 2009/10).