•  |
  •  |
  • END

AS Deportes
El partido de la jornada se jugaba en el Camp Nou sin lugar a dudas. El equipo más goleador en su propio campo, el Barcelona, se enfrentaba al menos goleado a domicilio, el Valencia, y que además llegaba sin ser derrotado en feudo contrario. Un Barcelona lanzado buscaba su décimo tercera jornada sin perder, con la baja sensible de Eto’o por acumulación de amarillas. Los de Emery, uno de los pocos que parece dispuesto a seguir de cerca al equipo de Guardiola durante el campeonato, llegaba con alguna ausencia en defensa.

Al borde de los veinte minutos de partido apareció Henry para abrir la lata. Una asistencia de Touré, que rebosaba calidad y precisión, habilitó al francés, que solo ante Renan regaló una vaselina a los seguidores azulgranas que servía para adelantar al equipo blaugrana.

Con el gol del Barcelona, el Valencia pareció despertar con tímidos acercamientos a la portería de Víctor Valdés, pero sin opción alguna de lograr el empate. Las intenciones del Valencia de venirse arriba y lanzarse por la igualada desaparecieron con el segundo mazazo de Henry, tan sólo ocho minutos después del primero; y esta vez, a pase de Hleb. Media hora y partido casi sentenciado.

Transcurrían los minutos y el Barcelona arrasaba a su rival en ganas, en calidad y en juego. El partido sólo se jugaba en el terreno blaugrana. La otra mitad del campo servía para ver una y otra vez cómo los delanteros ché se chocaban contra el muro formado por Alves, Márquez, Puyol y Abidal.

Con el pito que indicaba la finalización de la primera mitad, llegaba el momento de la reflexión para el equipo visitante y del merecido descanso para el equipo local. En la grada, expectación por la posibilidad de vivir otra goleada de los de Guardiola.

Y, sin cambios tras la reanudación, esta idea empezó a tomar cuerpo cuando antes de que se cumpliese el primer minuto de juego, fue Daniel Alves el que cruzaba su disparo desde dentro del área al palo derecho del guardameta rival, consiguiendo su segundo gol del campeonato.

El jolgorio que se vivía en las gradas del Camp Nou y las caras de los jugadores visitantes, eran la cara y la cruz de una moneda.

El tercer gol fue como un sedante para el partido, que perdió intensidad en el primer tramo de la segunda mitad, aunque ni eso permitió al Valencia crear ocasiones de peligro en el área culé. Más bien sucedía lo contrario: era el Barcelona el que parecía estar más cerca de conseguir un nuevo gol que el propio Valencia. Un fallo incomprensible de Albiol permitió poner el cuarto en los pies de Hleb, pero Renan lo evitó con una gran intervención. Minutos después haría lo mismo ante Messi.

Era la noche de Henry, y fue Bojan el que sirvió el “hat-trick” en bandeja al francés, tras una jugada individual que finalizó con el pase de la muerte para su compañero. El Barcelona, tras derrotar al Sevilla y al Valencia con contundencia, se convierte en el más firme candidato al título de Liga.