Edgard Tijerino
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Lo siento Chien Ming Wang, tienes que apartarte. C. C. Sabathia, el formidable zurdo que ganó un Cy Young con los Indios en 2007 y fue capaz de impulsar a los Cerveceros a la postemporada en este 2008, ha aterrizado en Nueva York.

Su misión, si es que la asume, es proporcionarle a los Yanquis el liderazgo de pitcheo que necesitan, recortar cualquier amenaza de mala racha, llevarlos a la postemporada y tratar de empujarlos más allá de ese objetivo tan constantemente conseguido, es decir, a ganar la Serie Mundial.

Hey, esperen. Eso quiere decir que debemos condenar a Steve Carlton, porque pese a su impresionante Triple Corona de 1972, con 27 triunfos, 1.98 en efectividad y 310 ponches, no pudo evitar que los Filis terminaran en último lugar a 37 y medio juegos de los Piratas. Dificilmente Sabathia va a registrar esas cifras así le paguen cien millones por año, pero recuerden, muchas veces grandes equipos Yanquis como los del 56, 57 y 60 no necesitaron contar con un ganador de 20 juegos para avanzar a las Series Mundiales, así que este zurdo tan perseguido por los Gerentes Generales por aire, mar y tierra, con 19 triunfos como máximo nivel de rendimiento, no debe preocuparse por eso, sino por su incidencia.

A los 28 años, Sabathia obtiene 160 millones de dólares por un contrato de siete temporadas. Obviamente, nadie espera que se convierta en un fraude como lo ha sido Barry Zito con los Gigantes después de garantizar 126 millones. Sabathia parece ser algo seguro, como Johan Santana para los Mets.

Aún con la primera campaña de 20 triunfos del veterano Mike Mussina, los Yanquis quedaron eliminados este año. Fue la primera vez que eso ocurría desde 1996, trayecto en el cual ganaron cuatro títulos de Serie Mundial, perdiendo uno en el último turno al bate frente a los Cascabeles de Arizona en 2001. En 1974, en los inicios de la Agencia Libre, los Yanquis salieron a la caza de Jim “Catfish” Hunter, el as de espadas de los Atléticos de Oakland, quien había registrado cuatro temporadas consecutivas con más de 20 triunfos, incluyendo 25 en 1973. El gran derecho llegó a los Yanquis y de inmediato ganó 23, pero se desvaneció a 17, 9, 12 y 2, afectado por dolencias. No volvió a ser el súper-efectivo que los Yanquis pensaron estar contratando.

La última frustración de los Yanquis fue Carl Pavano, firmado después de ganar 18 con los Marlins y reducido por lesiones a sólo 4, 1 y 4 triunfos en tres campañas seguidas con los newyorquinos. Nada que ver con las expectativas. El próximo 6 de abril contra los Orioles, el zurdo Sabathia tratará de ganar su primer juego como Yanqui, cuando se levante el telón de 2009.


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