Edgard Tijerino
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¿Qué va a ocurrir después de hoy en el firmamento del Comité Olímpico? No se puede saber con precisión. Como estaba previsto, Julio Rocha el presidente de largo rato, recientemente confirmado en una elección cuestionada por sus oponentes, no va a presentarse. Eso indica que el magistrado Emmett Lang estará de regreso en el trono del olimpismo casero.

Era obvio que Rocha no se presentaría. Él apeló el desconocimiento de su elección por parte del Ministerio de Gobernación, y confiando contar con respaldo del Comité Olímpico Internacional, no iba a admitir ese desconocimiento que todavía está discutiendo, presentándose como candidato.

Como en cada país del planeta, este Comité Olímpico nicaragüense tiene un radio de acción reducido a la gestión que hagan las Federaciones Deportivas. Durante los 60 y los 70, el deporte nica vivió sin Instituto de Deportes y sin beligerancia del Comité Olímpico. El mayor trabajo del Coronel Adonis Porras era gestionar el apoyo gubernamental que no estaba asegurado en ninguna Ley especial para el deporte, revisar las delegaciones, avalar la presencia nica en Centroamericanos, Panamericanos y Olímpicos, y encabezar las delegaciones.

Claro que es importante ser presidente del Comité Olímpico. Te otorga estatus y te empuja a las grandes esferas del deporte mundial. Lo sabe Julio Rocha y lo sabe Emmett Lang. Ellos trabajaron juntos, sintonizando la misma frecuencia, un buen rato. Emmett como presidente y Rocha como el secretario.

Por concentración de esfuerzos aprovechando disponibilidad de tiempo, Rocha fue abriéndose paso tanto en el territorio de la FIFA como en el del COI, más restringido este último, con pocos dirigentes centroamericanos notorios.

Coincidió Rocha con mejores opciones al abrirse puertas y se precia de haber conseguido instalaciones para la Federación de Fut y para el CON, acelerar la entrega del microbús y haber utilizado los programas de Solidaridad Olímpica. En el fútbol, su incidencia es superior.

Es un dirigente competente, sin duda, porque se ha preparado para eso, y qué bueno hubiera sido ver cómo se juntaban esfuerzos para la confección de un equipo de trabajo lo necesariamente funcional, en el cual se abriera espacio a los más necesarios, así nuestro deporte no haya podido levantar cabeza por el poco soporte que tienen las Federaciones.

¿Por qué se quebró la relación Lang-Rocha? ¿En qué momento descubrieron que no rimaban? Hay quienes piensan que la capacidad de gestión del uno con sus resortes de poder y marco de confianza gubernamental, con la evolución del otro a base de estudios y cultivo de relaciones hubiera funcionado. Eso quedó reducido a una especulación.

Hoy, Emmett será electo presidente del CON obviando las ausencias que se presenten. Tendrá el apoyo del Ministerio de Gobernación y espera contar también con el respaldo del COI, algo que Rocha piensa será difícil conseguir. Es la esperanza a la que se aferra.