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¿Quién iba a pensar que aquel niño, que corría al montículo luego de dar sus primeros batazos en el beisbol, iba a firmar con los Rojos de Cincinnati? Nadie, ni el propio padre de Benjamín Alegría lo creía.

Pero llegó la oportunidad, semejante a la lluvia que cae en el verano. Con la presencia de sus padres y los representantes de los Dantos y el scout de los Rojos, Gustavo Martínez, Alegría estampó ayer su firma en un contrato de 50 mil dólares, como incentivo de su talento y su siguiente batalla que tendrá que pelear para convertirse en un jugador de Grandes Ligas.

Jugar beisbol lo traía en la sangre, su papá Francisco Alegría lo llevó por primera vez a un campo para ver el deporte que empezó a transformarlo en un atleta, en compañía de su hermano Kenny Alegría, quien comenzaba a dar sus primeros pasos, con la atención de su hermano menor.

“Empecé a jugar en la 14 de Septiembre, ese fue mi primer campeonato que gané. Representé a Managua, jugué como dos o tres años ahí, cuando tenía los 9-11 años, yo era pitcher abridor, esa fue mi primer posición, llevaba la batuta y siempre buscaba destacar”, recuerda Alegría.

Dejó de ser pitcher
Pero llegó el momento en que Alegría dejó el montículo, con ansias de probar otra posición, fijando su mirada en el short stop.

“A los 12 años le pregunté a mí papa que si los pítcheres bateaban, y me dijo que no, que se ponía a un bateador designado. Y por eso empecé a jugar en el short stop.

Ahora estoy viendo el fruto de esa decisión”, apuntó Alegría, quien luego jugó en la liga juvenil con el Bóer Unica y los Dantos.

En los Dantos, Alegría ha permanecido durante cuatro años y en la temporada anterior debutó como jardinero izquierdo en el “Pomares”.

En este año, regresó a las paradas cortas, reemplazando temporalmente a Ofilio Castro (lesionado), en donde terminó de convencer a su compañero de equipo Gustavo Martínez, nuevo scout de los Rojos.

Una casa para su mamá
Agradecido con Dios y anhelando jugar al estilo de Everth Cabrera, Alegría (17 años) está a punto de cumplir otro de sus sueños, comprarle una casa a su mamá Maritza Norori Ruiz, quien junto a sus cuatro hermanos y su papá viven en el barrio Santo Domingo, cerca del Mercado Oriental.

“Dios me responde todo lo que le pido, esta firma se la dedico a Él, porque me da la fuerza para seguir adelante. Mi mayor ilusión es llegar a las Grandes Ligas y ahora solo me queda trabajar paso a paso para conseguir mi objetivo”, finalizó Alegría, quien viajará a inicios de abril a la academia de los Rojos, en República Dominicana.

También Ortiz

Alejandro Sánchez

Tal como se esperaba, el cátcher Leonardo Ortiz Téllez, de la Academia de Beisbol Nicaragüense, se convirtió en el segundo prospecto que firma con la organización de los Rojos de Cincinnati, a través del scout Gustavo Martínez, tras concretar la del campo corto Benjamín Alegría.

A sus 17 años de edad, Ortiz estampó su firma con el equipo de los Reds, luego de un intento fallido con los Bravos de Atlanta, que presentaron su candidatura para hacerse de sus servicios y que por algún motivo, que desconocemos, no se definió.