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Puedes funcionar como motivador aun sin ser alguien ejemplar, pero si lo eres, tu incidencia se multiplica con mayor efectividad. Eso es lo que pienso sobre la actitud llamativa y muy significativa de Denis Martínez, en este “tour” que realiza por diferentes centros de enseñanza, mostrándose de cuerpo entero con sus experiencias, su aprendizaje sobre la vida, ese batallar incansable con los factores adversos, y sobre todo, su apego a la escala de valores que grafica a quienes vale la pena conocer.

En la nota del colega Edgard Rodríguez, Denis le habla a la juventud en el Colegio Bautista, sobre lo importante que es evitar ir en busca del tiempo perdido cuando el sonido del despertador se produce tarde, y cómo la fase de enderezamiento requiere de una determinación espartana. ¿Quién mejor que él como un ejemplo de eso?

Su Juego Perfecto y las 245 victorias, están detrás de las satisfacciones cultivadas construyendo una gran familia siendo motivador de sus cuatro hijos y finalmente, un orgullo de su esposa Luz Marina, quien fue un farol cuando atravesó por la niebla de una desviación hereditaria que carcomió su presente en los años 80 y amenazaba hacerlo también con su futuro.

Hace días, conversando con él en su casa de Miami, después del casamiento de su hijo menor Ricky, sintiéndose como un patriarca, Denis me hablaba de su apego a la familia como factor estimulante para no flaquear. Me impresiona ver cómo lo admiran sus hijos, José Denis, Erika, Gilbert y Ricky, obviamente tratando de parecerse a él como personas.

“Ustedes tienen que romper barreras, trazarse metas, perseguirlas, tejer sueños y trabajar por todo eso, conscientes que tienen que sacrificarse”. Nada es tan fácil, advierte Murphy en una de sus leyes, y cuando te mueves en un terreno en que se juntan fama y fortuna, las complicaciones crecen. Denis sabe que doblarle las rodillas a las dificultades, engrandece, y es lo que ha estado haciendo desde que decidió no volver a titubear.

Qué buena idea hacerlo recorrer por diferentes centros de enseñanza llevando mensajes saludables, estimulantes, para una juventud alegre y bullidora, ansiosa de encontrar factores de motivación. La mejor de las victorias es la conquista de uno mismo decía Platón, y eso es lo que hace ver y entender Denis en esas comunicaciones con gente de las nuevas generaciones.
Una eficiente forma de hacer patria cuando tienes nombre y puedes ser utilizado como ejemplo. Hay que agradecérselo.