Pablo Fletes
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El mexicano Valentín “Picoco” León era un rival que no iba a correr mucho ante Román “Chocolatito” González, quien jugó con él hasta noquearlo en el tercer round.

Pero más allá del nivel de exigencia de León, es indiscutible la calidad que siempre muestra en cada una de sus presentaciones el “Chocolatito”, un peleador con un enorme talento, dueño de una gran capacidad ofensiva y un boxeo pocas veces visto entre púgiles nacionales.

Ante “paquetes o no paquetes”, la calidad del “Chocolatito” es incuestionable. Se nota del material que está hecho, con un sentido del olfato muy agudo para determinar en qué momento puede acabar una pelea. Así lo hizo contra el mexicano León y el resultado todos los vimos en el Puerto Salvador Allende.

Hay muchos que critican que Román debe enfrentarse a mejores rivales, como Juan Francisco “Gallo” Estrada, Hernán “Tyson” Márquez, Naoya Inoue, Edgar Sosa, Brian Viloria, Luis “El Nica” Concepción, Juan Carlos Reveco, entre otros.

El problema, sin embargo, radica en que González no tiene un promotor como Oscar de la Hoya o Bob Arum, que armen sus peleas y paguen bolsas atractivas, como en su momento lo hizo Don King con Rosendo Álvarez y Ricardo “Finito” López, pagando las mejores bolsas de sus carreras a ambos peleadores.

El promotor japonés Akihiko Honda tiene el dinero suficiente para pagar jugosas bolsas a Román o cualquiera de estos rivales, pero me parece que no es un negocio rentable. En Japón, recientemente se han pagado bolsas de 150 hasta 250 mil dólares para campeones o rivales extranjeros en divisiones pequeñas, pero el presupuesto no da cuando se trata de un nicaragüense contra cualquier extranjero.

Quizás la única pelea que podría cumplir con estas exigencias económicas e interés es Japón, sería del “Chocolatito” contra Inoue, por el cinturón supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), que se habla podría llevarse a cabo a finales de este año. Pero por el momento, habrá que esperar.

El “Chocolatito” estaría en el círculo de esperar aguardando por el ganador de una pelea eliminatoria para conocer el próximo retador de su corona mosca del CMB. Sin embargo, no hay nada seguro, como tampoco está seguro un choque con el “Gallo” Estrada y hasta esa pelea con Inoue.

En el boxeo, la máxima es la improvisación, las negociaciones de último momento. Y me parece, que muy pocos desean negociar con el “Chocolatito” para que derrote a sus mejores talentos boxísticos.