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No es tan sencillo como parece definir cuál de los dos equipos que disputarán la final del Torneo de Fútbol Apertura 2008 es el mejor.

Estelí ha ganado tres finales frente a Diriangén en seis que han disputado desde que se crearon los torneos cortos. La última vez que se midieron fue en 2006, en la gran final que ganaron los diriambinos, que significó el título 25 de su historia. Ahora, debidamente reforzados, los Caciques están listos para terminar con el dominio esteliano.

Real Estelí exhibe un dato importante, y es que ha ganado las dos últimas campañas que ha disputado, a Real Madriz y a Walter Ferreti. Su juego tiene mucho lujo y cuenta con individualidades de primer nivel en nuestro medio como el hondureño Elmer Mejía, a los pinoleros Samuel Wilson, Rudel Calero y Ricardo Vega.

El equipo dirigido por Otoniel Olivas se encuentra con una posibilidad real ante su más acérrimo rival y es que puede ganarle el Apertura, porque en su estructura cuenta con una columna vertebral muy sólida encabezada por el colombiano Juan Pablo Chacón.

Virtudes y debilidades del campeón
Portero: Carlos Mendieta se ha escudado en la fortaleza de su defensa, siendo el complemento exacto. Tiene experiencia y recursos que lo han convertido en el titular de esa posición; es fuerte en el juego aéreo, pero vulnerable por los costados, especialmente en disparos rasantes. Otra debilidad, y la más peligrosa es que, en partidos de este tipo se presiona demasiado que lo llevan a cometer muchos errores infantiles.

La defensa esteliana es una de las claves del equipo. Es sólida en la marca y eficiente en la cobertura, pero no funciona igual cuando no están Marvin Molina ni Armando Collado. Para este domingo necesitan que sus zagueros estén más atentos porque enfrente tendrán un equipo de experiencia y de mucho oficio.

En el trabajo de recuperación de balón, tienen a Franklin López y Elmer Mejía, como verdaderos especialistas. Le dan tranquilidad y salida rápida al equipo. Además, son jugadores rápidos a la hora de defender.

El juego creativo esteliano descansa en la habilidad, imaginación, solidez y equilibrio de Samuel Wilson, y en la estabilidad de Sergio Iván Rodríguez por la banda izquierda. Ellos le dan ritmo y presión en la zona media.

La potencia ofensiva cuenta con Rudel Calero, que se ha convertido en una máquina de gol, con el buen complemento de David Martínez y Ricardo Vega. El juego aéreo de los estelianos es más sólido en ataque, manejando bien las jugadas a balón parado con Mejía.

La base fundamental del equipo radica en su fortaleza, física y anímica, que le dan los años de experiencia de los jugadores. Es un conjunto duro en la marca y letal en el contragolpe. La dirección de Otoniel Olivas ha sido acertada debido a que los jugadores han respondido a su diseño estratégico.