•  |
  •  |

En dos partidos a disputarse sin margen para errores, dos muy graves dejaron al Paris Saint Germain y al Shaktar con un hombre menos, sobreviviendo el equipo francés en un alarde de agallas, prevaleciendo en manejo y aplicación de presión, borrando dos desventajas para forzar un empate matador del Chelsea 2-2 con el cabezazo que sacó a Thiago Silva del pozo de los villanos y lo instaló en la azotea de las proezas, y muriendo la tropa de Ucrania, sepultada por un alud de goles 7-0.

IBRA FUERA DE COMBATE
La expulsión de Ibrahimovic por peligrosa barrida sobre Oscar en el minuto 32, dejaba al Saint Germain sin su atacante más temible y abría espacios para que Mourinho se olvidara del futbol especulativo y se atreviera a ser más agresivo aprovechando el 1-1 registrado en París. Un empate sin goles, aseguraba el boleto del Chelsea, pero se pensó, que con Hazard, Diego Costa, Oscar, Ramírez y Fábregas, la tentación de volcarse sobre el enemigo herido sería muy fuerte.

El Chelsea no logró imponer esa ventaja numérica y hasta se vio superado en las recuperaciones, traslados y contraofensivas, con Verrati tomando las riendas del Saint Germain mientras el 0-0 avanzaba con oportunidades malogradas por un ansioso Diego Costa. Fue precisamente una falla de Costa en el área en el minuto 82, raspando apenas el balón con su swing de pierna derecha, lo que facilitó la corrección hecha por Cahill, también con derecha, perforando a Sirigu.

SE ESTIRA LA INTRIGA
Después de tanto batallar, ese 1-0 con ocho minutos pendientes, frente a un equipo a la orilla del desgaste con un hombre menos, parecía definitivo, pero en el 87, entrando desde atrás en forma huracanada buscando un balón aéreo llegado desde la izquierda, el brasileño David Luiz inutilizó al formidable Courtois con un soberbio cabezazo, estableciendo el 1-1 que enviaba el suspenso al alargue.

¿Qué hizo Thiago Silva al elevarse con su brazo hacia arriba, como si quisiera arañar el cielo, intentando despejar un corner? La pelota entró en contacto con su mano levantada inexplicablemente y se sentenció el penal, ejecutado con frialdad y precisión por Hazard. Esa ventaja de 2-1 en el minuto 100, volvió a dar la impresión de clasificar al Chelsea, “condenando” a Thiago Silva.

LA REDENCION DE THIAGO
Sin embargo en el minuto 118, casi por escucharse el sonar de las campanas, el mismo Thiago Silva, que había sido víctima un minuto antes de la espectacular atajada de Courtois contra el piso, neutralizando su cabezazo cargado de veneno, volvió a “cazar” una pelota aérea llegada desde la esquina del corner por la izquierda, y su cabezazo ahora alto y con comba, escapó al manotazo cambiado del arquero belga, equilibrando la pizarra y cambiando de acera al descartado. El empate 2-2, sacaba del escenario a Mourinho y sus hombres. Thiago pasó de “non grato”, a ser “el más querido” entre el Saint Germain.

En el otro juego, lo del Bayern, casi todo el trayecto con ventaja de un hombre por la expulsión de Kucher a los dos minutos, fue una tranquila ejecución del Shakhtar con goles de todo color y trazado, comenzando por el penal cobrado por Muller. Después, Boateng a quemarropa, Ribery entrando por la izquierda y con disparo rasante, Muller, Badstuber, Lewandowski y Gotze, cerraron el 7-0, que envía al poderoso equipo alemán a cuartos de final.