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En Anguila es difícil encontrar a un isleño que te hable con propiedad de los jugadores de la selección de fútbol local, que este domingo se disputarán la vida en el partido de vuelta de las eliminatorias mundialistas contra Nicaragua.

Pero es muy común “tropezar” con personas que han conocido a grandes estrellas de la farándula o el deporte como el dominicano-anguileño Víctor Richardson, que recuerda cuando vio un par de veces al mejor jugador de la historia de la NBA, Michael Jordan mientras manejaba una bicicleta sobre las principales calles de la capital de Anguila, The Valley.

Pocos minutos después conocí al taxista Pat Moore, quien recuerda haber llevado en su carro Toyota a la exitosa cantante Lady Gaga, en otra ocasión a la humorista Queen Latifah y también al eterno de los Beatles, Paul McCartney. Y es que

“Anguilla”, como la escriben los locales, es un lugar muy tranquilo, la gente no hace preguntas ni tampoco piden autógrafos cuando se topan con una de estas súper figuras del espectáculo o de la farándula.

Al contrario, en la isla, colonizada por los ingleses, toman como lo más natural del mundo, escuchar de la visita de otras estrellas como Shaquille O´Neil, Denzel Washington entre otros. A Janet Jackson ya la han visto alguna vez en un supermercado sin guardaespaldas.

“Son muchos los que han venido que no pensamos tanto en cuántos han venido, simplemente los recibimos y ya”, explica el dominicano Richardson, quien emigró a esta isla desde que tenía cinco años.

Poca delincuencia

La tranquilidad en la que viven los anguileños, es casi perceptible por las cifras que registra la policía local según nos explica el oficial, Jay Smith nacido en Barbados. En la isla con forma de serpiente, y que tiene 16 kilómetros de largo y cinco de ancho, apenas registra tres crímenes violentos al año y entre los delitos más comunes por los que arrestan a los locales están faltar al orden público, robos a las casas y el consumo de marihuana, incluso más que cocaína a pesar que se asegura que desde la Isla San Martín se mueve mucho esa droga hacia Anguila.

Es una cifra y unos datos ridículos comparados a los de algunos barrios de Managua, ya no digamos a los de toda la capital de Nicaragua.

Sin embargo, la vida no es tan fácil en Anguila. Una casa casi común de tres cuartos, un baño y garaje puede costar 500 dólares estadounidenses mensuales el alquiler. Una botella de agua purificada puede costar un dólar, lo mismo vale una lata de Coca-Cola. Una carrera de taxi de casi 12 minutos cuesta 25 a 30 dólares.

Por las nubes

Pero te encontrás salarios hasta de 500 dólares semanales, eso dependiendo del hotel en el que trabaje. Por ejemplo, uno de los hoteles más caros de la isla es el Vice Roy donde cuesta la noche 1,400 dólares. Ahí es precisamente dónde vienen la mayor parte de las estrellas que visitan la isla. Pero hay también villas privadas que alquilarla puede costar 15 mil dólares la semana. Por esa razón, el ingreso principal que percibe la isla llega por el turismo, más de 65 por ciento de sus ingresos llegan por esa vía. El resto lo perciben por los trabajos de pesca y otro por la presencia de algunos bancos, que por cierto solo 8 cajeros existen en toda la isla.

Es común también escuchar que muchas personas que radican en la isla no necesariamente nacieron en Anguila. Hay muchos, y como reitera Víctor Richardson, muchos dominicanos viviendo desde muy pequeños. También de Guyana, San Vicente y Granadinas, San Martín, San Cristóbal y Nieves, y otras islas más. No cabe duda que es una tentación vivir acá o cuando menos disfrutar de unas preciosas playas paradisiacas. Pero claro hay que traer mucho dinero para disfrutarlas.