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Nacional Este. Un sector que, de acuerdo a las imágenes mostradas en todas las bolas de cristal, será dominado nuevamente por los Nacionales de Washington y quizás con mayor amplitud con esa impresionante rotación encabezada ahora por Max Scherzer. Los equipos Marlins y Mets tratarán de presionar, pero no creo que lo consigan.

CUARTA ENTREGA

No hay veredas por donde perderse en el Este del llamado viejo circuito. El favoritismo de los Nacionales de Washington es tan indiscutible como la redondez del planeta. Lo sabe mejor que cualquiera de nosotros el mánager Matt Williams, que en el 2014 sacó ventaja de 17 juegos a Mets y Bravos y 19 a los Marlins, diferencias que podemos considerar imborrables en este 2015, revisando el armamento de los cinco equipos en conflicto. ¿Los Filis? ¡Ah, cierto, ellos están ahí, pero sin enviar señales de vida!
No estoy pensando en cuántos ganadores de 20 juegos tendrán los Nacionales con ese pitcheo eriza pelos. La adquisición del derecho Max Scherzer, antes piel de tigre, puede sacar de la rotación al tirador de tanta notoriedad en la pasada temporada, Tanner Roark, que firmó 15 de los 96 triunfos con un admirable 2.85 en efectividad. ¿Se imaginan eso? Detrás de Scherzer, un ganador del Cy Young con los rugidores de Detroit en el 2013, estarán Stephen Strasburg, frente a la posibilidad de estirar su incidencia al máximo aprovechando la madurez adquirida, Jordan Zimmermann un constructor de no hitter, Doug Fister, eficaz confeccionador de 16 victorias en el 2014 y Gio González, un zurdo que ha sido capaz de ganar 20 juegos en una campaña. Un pitcheo para derretir bates y cortarle piernas a los retadores. ¿Por qué no pensar en cuatro ganadores de 15, algo que en estos tiempos sería una rareza revestida de cierta grandiosidad colectiva?

¡Hey!, paremos un momento. Si los juegos se ganan produciendo carreras desde antes de la época de los César, qué tanto afectará a un equipo que no pudo meter las narices entre los ocho mejores de la Liga en porcentaje de bateo, slugging, jonrones, carreras anotadas, empujadas y total de bases, haber perdido a Adam LaRoche, su mejor vuelacercas y máximo remolcador. El timonel Williams considera que el regreso de Ryan Zimmermann a tiempo completo después de haber sido recortado por una lesión, el crecimiento del antesalista Antony Rendon, la recuperación de Jason Werth dentro de unos días y la presencia del impetuoso Bryce Harper, estimularán a los lanzadores y mejorarán las opciones, así como se debe apreciar el aporte del estupendo paracorto Ian Desmond, la agresividad del lead-off Denard Span, y el respaldo de Drew Storen y Tyler Clippar desde el bullpen.

DOS GRANDES PILARES
Los Marlins de Miami reclaman anticipadamente el calificativo de ser la mayor amenaza para los Nacionales, y esgrimen a un lado de esa serie de incorporaciones significativas que hicieron, contar con ese bateador tan destructivo que es Giancarlo Stanton, quien no terminará de contar todos los billetes que consiguió este año, y el brazo derecho del tan promocionado cubano José Fernández. En ciudad del sol permanente, piensan que ese par de peloteros ganarán los títulos individuales Más Valioso y Cy Young del 2015. Se trata de dos pilares fundamentales. Entre múltiples maniobras, los Marlins obtuvieron al intermedista de los Dodgers y líder robador de la liga, Dee Gordon, al infielder Martín Prado de gran utilidad, al inicialista Michael Morse y los brazos de Dan Haren, Matt Latos y David Phelps. Pero necesitan casi 20 victorias más que el año pasado para atormentar a los vecinos de la Casa Blanca.

El derecho Steve Cishek, diagnosticado para salvar más de 30 juegos, y el zurdo Mike Dunn, tratarán de evitar lamentos cuando el mánager Mike Redmond utilice su bullpen, cada vez que Fernández, Matt Latos, Jarred Cosart, Henderson Álvarez y Tom Koehler, su quinteto de abridores, pida ayuda. En el cuadro interior, los Marlins colocarán a Michael Morse en primera, Dee Gordon en segunda, Andy Hechevarría como short stop, Martín Prado en tercera y Jarrod Saltalamacchia con la máscara. Christian Yelich, que ha provocado mucho entusiasmo; Marcel Ozuna, un excelente fildeador y potencial bateador de 30 jonrones, y Giancarlo Stanton custodiarán los bosques.

LOS METS, HERIDOS
El año pasado, los Mets de Nueva York se quedaron sin la pistola de Matt Harvey, sometido a una operación, y ahora pierden a Zack Wheeler, programado como segundo brazo, por la misma causa. El abridor del primer juego, el dominicano Bartolo Colón y el prometedor Jacob DeGrom, junto con Harvey y Jon Niese, serán los dueños de cuatro de las cinco plazas como abridores, agregando a Dillon Dee para cubrir la salida del escenario de Wheeler. Los derechos Jerry Mejía, salvador de 26 juegos en el 2014, y Bobby Parnell aparecen al frente del bullpen.

Sin poder alcanzar las 80 victorias en los últimos cinco años, los Mets batallan con un déficit ofensivo después de terminar en la posición 28 entre los 30 equipos en porcentaje, 27 en total de bases y 20 en jonrones. David Wright, Lucas Duda y Michael Cuddyer se agrupan en el centro del line-up, con Juan Lagares en plena evolución como jardinero central y primer bate, y el veterano Curtis Granderson, tratando de llamar la atención como séptimo atacante. El receptor Travis Arnaud  y el short Wilmer Flores cierran el orden al bate.

NECESITAN MÁS BRAVURA
Ganadores de la división en el 2013 con 96 triunfos, los Bravos de Atlanta, el equipo agigantado de los años 90, retrocedió a 79 éxitos en el 2014, consecuencia de una pobre gestión productiva, pese a ser quintos en pitcheo con 3.38 entre los 30 staffs que vieron acción. La llegada de Nick Markakis, Alberto Callapso, A. J. Pierzynski, y los tiradores Shelby Miller, Jim Johnson y Jason Grilli cubren las salidas de Justin Upton, Jason Heyward, Gerald Laird, Kris Medlen, Ervin Santana y Aaron Harang, abriendo espacio para comparaciones. El más llamativo de los Bravos es el jardinero Evan Gattis, con muchas miradas para el inicialista Freddie Freeman y el brillante paracorto Andrelton Simmons. Nuevamente, el cerrador Craig Kimbrel se prepara para realizar un trabajo de horas extras. Los Bravos no pueden ser perdidos de vista por Mets y Marlins.

De los Filis, que ganaron 73 juegos en cada una de las recientes dos temporadas, hay poco que esperar. Consiguieron a Jeff Franceur y Aaron Harang, pero eso no los mejora porque vieron salir a Jimmy Rollins, A. J. Burnett, Marlon Byrd y Kyle Kendrick. No se sabe qué tipo de aporte pueda ofrecer el otrora temible zurdo Cliff Lee, sobre todo si los Filis negocian al zurdo Cole Hamels, perseguido por varios equipos entre ellos los Dodgers. El cerrador Jonathan Papelbon es otra posibilidad de canje. Así que no se puede pensar en otro lugar para los de Filadelfia que no sea el sótano. Chase Utley, Marlon Byrd y Ryan Howard son los bateadores más incidentes, con Domenic Brown y Carlos Ruiz intentando ser agitadores. Este equipo no sufrirá preocupaciones.