•  |
  •  |

BAYERN Y PSG. En las revanchas de cuartos de final correspondientes a la Champions, los dos equipos perdieron 3-1 en el primer round y hoy tratarán de sobrevivir con remontadas que serían colosales. El Bayern juega en casa con el invicto Oporto y el PSG con Ibra de regreso visita al Barsa en el Camp Nou, desde las 12:45 p.m.

La eternidad es sencillamente una acumulación de tiempo. Somos pues, pedazos vibrantes de esa eternidad, escribió una vez nuestro Manolo Cuadra. Lo leí en su libro El gruñido de un bárbaro. Intentando voltear marcadores adversos de 3-1 frente al Oporto y el Barcelona, una eternidad les espera hoy en la Champions, tanto al Bayern alemán, pre-considerado fijo semifinalista, como al Paris Saint German, quien decapitó en octavos al Chelsea inglés, el equipo de Mourinho. Al amanecer de hoy, los dos equipos se encontraban a la orilla de la fosa con la soga rascando sus cuellos.

Hay mucho aturdimiento en el Bayern, y aún un permanente optimista como es Guardiola, no puede ocultar sentirse severamente golpeado. ¡Ah, si pudiese recuperar a Ribery, Robben y Alaba, y contar con Schweinsteiger en plenitud, sus esperanzas frente al Oporto, único equipo invicto y capaz de abrirse paso sorprendiendo, no parecerían estar marchitas. Aunque no jugará el brasileño Danilo, su lateral derecho, y tampoco Alex Sandro, por acumulación de tarjetas, el equipo portugués llega lo necesariamente crecido al Allianz Arena de Munich, listo para seguir sacándole provecho a la inseguridad del Bayern en el fondo. Fallas de Xabi Alonso, Dante y Boateng, resultaron mortales en el primer duelo.

UNA LOSA MUY PESADA
El Bayern necesita un ataque más ágil y mejor manejo en el medio campo, pero atrapado por un bajón de voltaje y herido por bajas, saltará a la cancha aguijoneado por las dudas, tratando de levantar esa pesada losa del 3-1 en contra, para poder escapar hacia el futuro. ¿Qué tan viable se ve eso? El Oporto ha respondido a todas las exigencias que se le han planteado hasta hoy. Quaresma, quien marcó dos goles, el colombiano Jackson Martínez, el mexicano Héctor Herrera y Casemiro, son los grandes pilares con la experiencia del brasileño Maicon en la retaguardia.

El Bayern tiene nombres adelante, aunque Muller, Goetze y Lewandowski, se quedaron cortos en el accionar que desplegaron en el primer duelo. La utilidad de Phillip Lahm es indiscutida así como la incidencia del restablecido Tiago, pero atrás, hay que cerrar ojos y cruzar dedos. Regresa Schaweinsteiger, eso sí,  cobijado por una intriga, más la falta de esa picardía, facilidad para penetrar y carga explosiva de Ribery y Robben, que no tiene fotocopia, agregando la ausencia de Javi Martínez. Eso hace no confiable a este Bayern. Incluso con todo su personal, el reto de Guardiola sería mayúsculo, quizás improbable. No veo como este herido equipo alemán, pueda escapar a la cuchilla.

EL BARSA DEBE SEGUIR
En el otro partido a realizarse en el Camp Nou  de Barcelona, el equipo azulgrana que espera seguir contando con un Messi iluminado, con los puñales de Luis Suárez y la versatilidad de Neymar, no importa lo intermitente que sea, recibe a un PSG fortalecido por la recuperación de Ibrahimovic y Verratti, pero condicionado atrás sin Thiago Silva, con David Luis no totalmente recuperado.

Dice Zidane que el equipo francés puede marcar tres goles en la batalla de hoy, pero para eso tendrá que tomar riesgos y el Barsa maneja muy bien las contraofensivas a primer toque, además de poder contar con Iniesta y tener listo a Xavi, o al revés, asegurando buen manejo en la cintura con Rakitic adelantado y Busquets atrás.

La defensa de dos goles de ventaja, es tranquilizante, aunque no lo suficiente para considerar que el boleto a semifinales está en el bolsillo azulgrana. No hay motivos para temer ver al Barsa balanceándose en la cuerda floja, y peor aún, siendo borrado. Si ocurre, milagro francés.