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La unidad, cooperación y la rigurosa disciplina táctica mostrada por los jugadores del equipo Diriangén fue la clave para que los dirigidos por Mauricio Cruz sacasen un empate en la ida de la final del Torneo de Fútbol Apertura 2008, que se jugó el domingo en el Independencia de Estelí.

Los “Caciques”, fieles al diseño táctico del 4-4-2, sin desesperarse, esperando al contrario y aprovechando los espacios y las oportunidades brindadas, arrebataron un valioso punto, pero pudo ser algo más.

¿Qué fue lo que condujo a este empate que bien pudo haber sido un triunfo?
“Nosotros luchamos como verdadero equipo, desde que salimos a la cancha lo hicimos pensando en la victoria. Las cosas no se nos dieron, pero un empate en casa del rival es bueno. Nos mantuvimos firmes en lo que preparó el técnico. Es cierto, se desperdiciaron muchas oportunidades, pero creo que en casa la historia será distinta”, comentó el argentino Hugo Silva.

Para Mauricio Cruz, la clave del triunfo fue la unión y la confianza que mostró todo el plantel. "En la unidad de todos está la clave. Como entrenador y el cuerpo técnico hemos puesto nuestro granito de arena, pero los verdaderamente importantes son los que salen al campo y dan la talla porque considero, y creo que ahora mismo Diriangén cuenta con unos jugadores importantísimos y una forma de jugar que suele dominar al contrario".

Para el entrenador, que tomó el cargo esta temporada, el equipo tiene la experiencia y la confianza para buscar trascender en el próximo partido. "La reflexión es que Diriangén es un equipo competitivo, que puede conseguir otros logros, sabiendo que es tremendamente complicado y difícil, pero en casa mandamos nosotros", argumentó el estratega, que está devuelta en una final.

“Vamos a nuestra cancha con el público a favor. Físicamente estamos bien, nos salieron bien los cálculos. En Diriamba será difícil que nos frenen porque lucieron cansados”, sentenció el “chaparro” Cruz.