•   Managua  |
  •  |
  •  |

Si en algo se está pareciendo este Barcelona de cierre de temporada y semifinales de Champions al Real Madrid, es en su preferencia por mostrar su brillantez en los primeros tiempos, como ayer, frente a su otrora encarnizado rival de vecindario el Español, a quien le retorció brazos y piernas en los 45 minutos iniciales, estableciendo una diferencia de 2-0 con goles de Neymar y Messi, garantizando la permanencia en el liderato de la Liga.

El Barsa impuso su dominio muy temprano prevaleciendo en todos los sectores y fabricando oportunidades, abrumando a su adversario hasta el empequeñecimiento. En el minuto 2, Kiko Casilla ahogó una enorme posibilidad de Neymar, y en el 6, en un alarde de reflejos, rechazó un remate de cabeza de Luis Suárez. Un rayo láser de Neymar pasó silbando sobre el travesaño a los 10 minutos. Se llegó a creer que el Español podría tirar la toalla frente a un 80 por ciento de posesión de balón azulgrana.

PAR DE ESTOCADAS

Tanto golpea el martillo la pared que termina abollándola. En el minuto 16, una brillante jugada tejida por Messi con Jordi Alba, facilitó ese centro que Suárez, activando su sexto sentido dejó pasar para Neymar. El remate del brasileño, escapó a la agilidad felina de Kiko Casilla y el Barsa se adelantó 1-0, manteniendo al Español con su cuello apretado, espoleado por la angustia de no saber qué estaba haciendo en la cancha.

El desequilibrio fue ampliado 2-0 por Messi en el minuto 24, consecuencia de otra maniobra ofensiva admirable, aunque con Luis Suárez en fuera de juego, lo que obligó al árbitro a disculparse después de ver la repetición. La conexión de Iniesta fue estupenda, pero Suárez recibió adelantado y entregó a Messi que concretó. ¡Qué desarmado se veía el Español a esa altura del juego!

JORDI EXPULSADO

Pero no hubo más daño, y no fue por piedad del Barsa, menos agitado y dañino en el segundo tiempo, necesitando de dos atajadas realizadas por Bravo, para mantener en cero al Español y evitar aproximaciones al infarto en la caseta de Luis Enrique. El recuerdo del 2-0 malogrado ante el Sevilla hace unas semanas, fue finalmente borrado, pese a que el Barsa quedó con un hombre menos desde el minuto 53 por la expulsión de Jordi Alba.

El Barsa se vio forzado a apretar tuercas atrás, frente a las señales de vida enviadas por el Español y con Bravo respondiendo a las exigencias, mantuvo a distancia al Español, sumando 81 puntos en 33 juegos con cinco jornadas pendientes incluyendo un duelo cumbre con el Atlético de Madrid. Mientras tanto, el Real Madrid, todavía sin Bale y sin Benzema, enfrenta hoy al Celta de Vigo en busca de llegar a 79 puntos, rascando la espalda del Barsa.