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LeBron James dio otro paso más en la búsqueda de su tercer anillo de la NBA al barrer con sus Cavaliers a los Boston Celtics en la primera ronda de la serie de playoffs (4-0) en un partido 93-101 de dos caras, feo en muchos tramos, con mala imagen de algunos jugadores de los Cavs y feas lesiones, que pueden influir en las semifinales de la Conferencia, donde, si no hay sorpresa, el alero de Akron se verá las caras con Pau Gasol y sus Chicago Bulls. Una final adelantada en el Este.

Los “Caballeros” no tuvieron problemas en la primera mitad. Dominaron con tranquilidad. La máquina no se forzó en ningún tramo. Con Timofei Mozgov de receptor (10 puntos hasta el descanso, 12 al final con 11 rebotes), LeBron e Irving no tenían que presionar para que las ventajas fueran en aumento de forma progresiva. Los Celtics, agarrotados, sin la chispa que da el Garden, no encontraban su ritmo, su eficacia.

El balón les quemaba (10 pérdidas) y el perímetro era el Purgatorio (0/8). Solo el héroe Jared Sullinger daba algo de peso al ataque. Sus 10 puntos eran una esperanza porque las rentas eran brutales. Los minutos caían y las ventajas ascendían: 19-29 al finalizar el primer cuarto, 23-41 a mitad del segundo y 36-57 (máxima ventaja del partido) al llegar al descanso. Mucha estopa para el orgullo verde. Algo debía cambiar y así fue en los siguientes doce minutos.

SUCESO LAMENTABLE

Aunque antes, los Cavaliers sumaron malas noticias. Dos muy malas noticias. La primera fue la lesión de Kevin Love. Dislocación del hombro derecho tras una llave de judo de Olynyk. Fea acción en la lucha por el rebote del pívot céltico. Love no aguantó ni un segundo más. Sabía que estaba roto. Será revaluado en Cleveland y se duda participe en las semifinales. La segunda no fue tan grave, pero es un síntoma.

Kendri Perkins hizo un bloque a Crowder y se volvió loco. Le enganchó un puñetazo a un jugador que ha crecido en estos playoffs mucho tras su dura cruzada en defensa con LeBron. Demasiado blandos los árbitros para la acción de Perkins. Un mal día de rusos con las faltas y los Cavs deberán utilizar la fórmula: LeBron de ala-pívot y a seguir la lucha.

Los minutos pasaban y la ventaja visitante se reducía.

Sullinger (21 al final) e Isaiah Thomas (21) la encabezaron, llegando a estar a solo ocho puntos (64-72) y seis (93-99). A LeBron (27 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias) y a Irving (24 tantos y 11 capturas) no les interesaba un quinto duelo. Eso se lo dejan a otros. Las riendas del encuentro y del baloncesto son suyos y en dos arrebatos de poder y fuerza finiquitaron cualquier ilusión. 4-0. LeBron espera rival, le da igual quien sea.