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Cada fin de semana, Justo Rivas batalla sin cesar por escribir su nombre en la historia del beisbol nacional. Ganar la Triple Corona de bateo, una hazaña que Ernesto López consiguió por última vez hace 38 años no es una misión sencilla para el artillero del San Fernando que este fin de semana recuperó el liderato de bateo y aumentó sus cifras de impulsadas y jonrones contra Chontales.

Rivas tuvo una actuación contra los Chontaleños conectando 6 imparables en 13 turnos, con 3 jonrones y 7 carreras impulsadas, siendo dueño en este momento de la Triple Corona del Campeonato de Beisbol “Germán Pomares”.

Oviedo, su sombra

Su promedio ofensivo es de .434 (129-56), es líder de jonrones con 16 trancazos y rey de impulsadas con 50. Sin embargo, hay una sombra llamada Juan Oviedo que al parecer no le dejará en paz y hará todo lo posible por arruinarle el festín. Oviedo, de los Dantos, cedió la cúspide del bateo al irse de 14-5 este fin de semana dejando su average en 433 (164-71).

La ventaja de Justo es mínima en bateo. En lo que respecta a los jonrones e impulsadas, el artillero sureño puede sentirse más tranquilo, tiene una ventaja cómoda ante el resto de contrincantes, de manera que su mayor prueba la tiene contra el incansable Oviedo, quien por ahora es sublíder y puede explotar en cualquier momento y recuperar el trono de average.

“Creo que he tenido una temporada exitosa. Trato de hacer mi trabajo, siempre y cuando se pueda, lo más importante es que el equipo gane, eso es lo principal. No estoy sorprendido, porque he sacrificado el poder por promedio. Los jonrones que he pegado han sido producto de que los busco y he pegado buenas conexiones, siempre he dicho que los cuadrangulares salen solos”, explica Rivas.

“He hecho muchos ajustes, el principal es tener paciencia en el plato, creo que con experiencia eso se adquiere. A veces uno pierde paciencia por la situación del juego, y tal vez los chavalos de una u otra manera lo hacen a uno desesperarse un poco por tratar de hacer las cosas, las carreras, ya que ellos no las hacen”, agrega el cañonero del San Fernando, quien a sus 35 años visiona adjudicarse tres coronas para convertirse en apenas el tercer pelotero en conseguir esa hazaña, después de Pedro Selva y Ernesto López.