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  • EFE

El FC Barcelona (1º) y Real Madrid (2º, a dos puntos) comienzan el esprint final por el título de liga contra dos rivales muy diferentes: los blaugranas visitarán Córdoba (20º) y los madridistas irán a Sevilla (4º), en la 35ª jornada del campeonato español.

A solamente cuatro partidos para el final, el Barsa y el Real Madrid continúan con su lucha por el campeonato. El calendario de los madrileños se antoja más complicado que el de los catalanes, pero estos deben superar un gran obstáculo en el camino: el Atlético Madrid (3º) en la 37ª jornada de Liga.
Antes, el líder viajará el sábado (8:00 a.m.) a Córdoba, farolillo rojo en caída libre tras 16 partidos sin conocer la victoria.

Esta visita a Andalucía parece muy sencilla y más teniendo en cuenta la forma del trío atacante del FC Barcelona (Messi-Suárez-Neymar), que sobrepasó el martes en la victoria ante Getafe (6-0) la barrera simbólica de los 100 goles en todas las competiciones.

Pero, el entrenador Luis Enrique no quiere que sus jugadores se confíen. “Consideramos que quedan cuatro partidos y que dependemos de nosotros, lo que es una garantía ante un rival como el Real Madrid”.

En Córdoba, Luis Enrique podría seguir con su rotación de efectivos de cara al choque contra el Bayern Múnich el próximo miércoles en la ida de las semifinales de la Champions. Pese a que el Bayern está muy mermado por las lesiones, el Barsa cometería un error en subestimar a sus rivales, sean quienes sean.

Días cruciales

Al Real Madrid le llegan diez días cruciales en sus posibilidades de éxito.

Los madrileños abordan el mismo calendario que superó el Barcelona a mediados de abril: desplazamiento a Sevilla hoy (12:00 p.m.) después ir a Valencia el siguiente fin de semana, a todo ello se le añade las semifinales de la Liga de Campeones.

Sin dejarse perturbar por la inminente ida de la semifinal (martes) de la Liga de Campeones ante la Juventus, el conjunto “blanco” debe superar un difícil desafío en Sevilla, donde ningún equipo ha ganado esta temporada.

A mediados de abril, el Barsa empató 2-2 en el estadio Sánchez-Pizjuán, en lo que a posteriori puede verse como un buen resultado. Sobre todo, cuando el último precedente del conjunto madridista en el césped sevillista fue una derrota 2-1.