•   Madrid, España  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La Federación Española de Futbol (RFEF) comunicó este miércoles la suspensión “con carácter indefinido” de las competiciones de ese deporte en el país a partir del 16 de mayo, enfrentándose al Gobierno y la Liga española, principalmente por la venta de los derechos de televisión.

La suspensión, si se mantiene como tal, amenaza al desenlace de la Liga Española, ya que el fin de semana del 16-17 de mayo está programada la penúltima jornada, y la última una semana más tarde. También está amenazada la final de la Copa del Rey (Barcelona-Athletic de Bilbao), el 30 de mayo en el Camp Nou.

“Se acuerda suspender todas las competiciones de todas las categorías a partir del día 16 de mayo con carácter indefinido. Al mismo tiempo, y una vez más, reiteramos el ofrecimiento de diálogo por parte de la RFEF al gobierno de España”, afirmó la Federación Española en su texto, después de una reunión de su junta directiva.

El Consejo Superior de Deportes (CSD), dependiente del Gobierno, consideró que la RFEF busca “excusas para justificar un enfrentamiento continuo” para “no devolver dinero público no justificado y no someterse a las auditorías a los que obliga la ley”.

Decisión nula
La Liga de Futbol Profesional (LFP) tildó, por su parte, de “nula de pleno derecho” la decisión y anunció acciones legales contra esta huelga.

La RFEF relató en su comunicado su “disconformidad” con distintas cuestiones de reparto económico, relacionadas con la supresión de beneficios de las quinielas (apuestas oficiales) y las inspecciones de la Hacienda pública “a los clubes de futbol aficionado”.

Pero las principales reclamaciones tienen que ver con el decreto ley aprobado el viernes pasado por el gobierno español para la venta centralizada de los derechos de televisión para el futbol nacional, cuya modificación desea la RFEF.

Esa venta centralizada permitirá a LFP negociar como un todo ante las operadoras para asegurar un reparto más equilibrado, frente al modelo actual en que cada club negocia individualmente la venta de sus derechos televisivos, lo que deja en desventaja a los pequeños frente a gigantes como Real Madrid y Barcelona.

La RFEF se quejó de que el Gobierno no le tuvo en cuenta en el proceso previo a la redacción del decreto, algo que considera “una falta de respeto y consideración al órgano rector de todo el futbol español”.

El organismo denuncia que una parte de ese dinero se utiliza “para políticas deportivas (...) ajenas al futbol” y que debe ceder parte del dinero que le corresponde a las federaciones regionales.

“A cambio de nuestra colaboración y ayuda desinteresada, hemos recibido como respuesta la expropiación de ciertos derechos básicos, entre otros, la titularidad del audiovisual”, apuntó la RFEF.

Futbolistas en huelga
El CSD insistió, en cambio, en que siempre ha atendido sus reclamaciones y que el decreto es “el mayor logro histórico en la defensa de los intereses de los futbolistas y clubes”, “permitirá un incremento de la masa salarial repartida por los clubes” y da “un ejemplo de solidaridad interdeportiva”.

La Liga también consideró que el decreto es “un hito histórico” en el futbol español y que se está poniendo “en duda por entidades con otros intereses más allá del real beneficio del futbol y de todo el deporte español”.

La principal competición futbolística española se reserva el derecho de reclamar daños y perjuicios y convocó una asamblea extraordinaria para el lunes.

La RFEF, por su parte, también subrayó que la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) había informado de su decisión de convocar huelga para la jornada del 16-17 de mayo y también “de forma indefinida”.

Las negociaciones o eventuales conversaciones entre los agentes implicados serán claves en los próximos días para desbloquear una situación que amenaza seriamente al final de la temporada en España, tanto en la primera división como en las categorías inferiores.