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Nunca pienso en el futuro, llega demasiado aprisa, decía Albert Einstein, pero tanto Carlo Ancelotti y Pep Guardiola han tenido que hacerlo sin poder dormir, con sus pies dentro de las brasas, desde que sus equipos, el Real Madrid y el Bayern, fueron derrotados 2-1 y 3-0 por el Juventus y el Barcelona en los primeros duelos de semifinales correspondientes a esta Champions del 2015, con las revanchas en la vuelta de la esquina.

Barsa-Bayern mañana martes y Real-Juventus el miércoles, dos batallas con diferente carga de suspenso. Se supone que una ventaja por 3-0 manejada por un equipo como el Barcelona al ritmo de Messi, con Neymar y Suárez amenazantes, es muy fuerte aún llegando de visita al Allianz Arena de Munich, en tanto, el 2-1 a favor del Juventus no es nada seguro, pese a la presencia de Pirlo, Buffon, Tévez, Morata, Llorente y resto de tropa que dirige Allegri incluido Pogba, por aterrizar en el Bernabéu frente a un equipo tan necesitado de la remontada, después de ser eliminado en la Copa del Rey y encontrarse seriamente herido en la Liga consecuencia del empate 2-2 con el Valencia el sábado, que lo distanció cuatro puntos del Barsa con solo dos juegos pendientes.

CÓMO DESEQUILIBRA MESSI
Durante 76 minutos, el plan Guardiola había funcionado frente a los azulgrana en el Nou Camp, no solo sosteniendo ese 0-0 con el apoyo de un Neuer milagroso, sino estableciéndose en la cancha con mayor posesión del balón. Fue entonces que apareció Messi y con un martillazo zurdo golpeó a Pep en la cabeza, continuando casi de inmediato con una maniobra sacada de las páginas de las mil y una noches, y el servicio precisó a Neymar para el tiro de gracia en tiempo de reposición. ¿Cuánto pesa un 0-3 adverso cuando debes tratar de hacerlo reversible frente a este Barcelona modelo “Luis Enrique!? Después de imaginarlo, mañana lo sabremos.

Salta a la vista que el Barsa no tiene comparación con el Oporto, a quien el Bayern volteó ese 1-3 noqueándolo brutalmente 6-1. Tampoco existe parecido con el Barsa atropellado por el Bayern 3-0 y 4-0 en el 2013, afectado por lesionados de la importancia de Messi --quien no estuvo en el segundo duelo--, Puyol, Mascherano, Busquets y Jordi. La diferencia de goles es rompecorazones en Alemania aunque no mata esperanzas, pese a que el Bayern, derrotado el sábado en la Liga local por el  Augsburgo 1-0, seguirá sin Ribery y quizás sin Alaba, con las dudas rodeando a Robben. Agreguen que el equipo de Guardiola salió del Nou Camp sin goles y cualquier estocada del Barsa en Munich, será dolorosa.

EL FACTOR CRISTIANO
La carga encima de las espaldas del Real Madrid es menos pesada que la del Bayern. Tan es así, que se resuelve ganando 1-0 en el Bernabéu, algo factible más allá del retorno del joven y formidable mediocampista francés Pogba en el engranaje del Juventus. Todos sabemos, sin subestimar al equipo italiano jefeado por el General Pirlo, que el Madrid puede ir más allá, pero no hay forma de colocar debajo del tapete de las consideraciones, haberlo visto flaquear consecutivamente en seis días, en momentos cumbres. La presión puede apretarte o espolearte, y el mundo del futbol, soñando tanto tiempo con una final de Champions Real Madrid-Barcelona, espera lo segundo cruzando dedos, sin postes interviniendo devolviendo disparos, confiando en el crecimiento del ejército de Ancelotti en busca de ese pasaporte.

El periodismo español madridista solicita casi a gritos, sentar a Casillas y entregarle la responsabilidad de la cabaña merengue al tico Keylor Navas. Se acusa a Iker, y con razón, de quedarse mucho debajo de los palos habiendo perdido efectividad en sus salidas. El primer gol del Valencia, empujado en el área chica, pudo ser evitado por un corte o puñetazo oportuno, uno o dos pasos al frente. El Madrid que no tiene a  Modric, perdió a Kroos con problemas en una de sus caderas y mantiene a Benzema bajo observación. La dependencia del factor Cristiano será mayor, así como la necesidad de exigir la máxima incidencia en el accionar por parte de James e Isco.

ASÍ AVANZARON LOS CUATRO
Con 15 puntos, el Bayern ganó el Grupo E pese a perder con el City inglés 3-2 después de haberse impuesto 1-0. El Roma y el CSKA quedaron atrás. En octavos, el Bayern doblegó 0-0 y 7-0 al Shakhtar y en cuartos sobrevivió a ese 1-3 adverso frente al Oporto, cambiándolo por un marcador de 6-1 en Munich; el Barsa en tanto, fue ganador del Grupo F con 15 puntos perdiendo un juego 3-2 con el Saint German, eliminó al City en octavos 2-1 y 1-0, y apartó del camino al PSG en cuartos 3-1 y 2-0.

El Madrid ganó el Grupo B derrotando dos veces al Basilea, al Liverpool y al Ludogorets, marcando 16 goles y recibiendo solo 2, eliminando al Schalke en octavos venciéndolo 2-0 antes de caer 4-3 en un cierre de infarto, y en cuartos, superó 0-0 y 1-0 al batallador Atlético; por su parte, el Juventus con 10 puntos, fue segundo del Atlético en el Grupo A, derrotando 2-1 y 3-0 al Dortmund en octavos, y saltando difícilmente sobre el Mónaco 1-0 y 0-0 en los cuartos.

La luz del atardecer es anaranjada y violeta, porque llega demasiado cansada de luchar contra el espacio y el tiempo es otra frase de Einstein apropiada para aplicarla a los duelos de martes y miércoles en esta Champions, acariciando la posibilidad de una final nunca vista Real-Barsa.