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Edgar Sosa se define hoy como un peleador pensante. Asegura que la furia y la rabia que caracterizan a los peleadores entre las cuerdas ha sido desplazada por un mejor manejo del paralelogramo de las posibilidades, con el soporte de una larga trayectoria de 59 combates edificando 51 triunfos, 30 de ellos, por nocaut. Gallo viejo con un excedente de astucia.

A pocos días de enfrentarse a Román “Chocolatito” González en Los Ángeles, el azteca Sosa, balanceándose en la hamaca de sus casi 36 años, dijo en un cambio de impresiones con cronistas de ESPN, entre ellos el gran campeón que fue Julio César Chávez, que el pinolero “es un peleador casi perfecto”. Sorprendente muestra de respeto, en una época en que el atrevimiento sin medida que puso tan de moda Cassius Clay en aquellos años 60, te empuja al descarrilamiento en las consideraciones previas sobre un rival, subestimándolo y descalificándolo.

No es el caso de Sosa, quien después de haber sido Campeón Minimosca del CMB, atravesó por un momento estelar en el 2010 y 2011, coronándose titular Mosca derrotando a  Ryan Bito por nocaut en 10 asaltos y saltando sobre Masafumi Okubo, Kenichi Horikawa y Julio Paz Hernández, en tres sólidas defensas antes de perder unánimemente con Pongsaklek Wonjongkam en Tailandia en octubre del 2011. Su última derrota fue ante Akira Yaegashi por unanimidad en Tokio en junio del 2013, y consciente del grado de dificultad que le espera el sábado, expresa que solo peleando sin errores podría vencer al pinolero, actualmente tercero en el ranking libra por libra. De esa forma, fabricando un resultado improbable, Sosa provocaría un gran impacto en las categorías pequeñas.

Con “Chocolatito” imponiendo el ritmo, estableciendo la distancia y utilizando su movilidad, Sosa se encontrará frente a una ecuación terriblemente complicada. Revisando los videos de Román, el mexicano tiene que estar claro de eso, lo que implica tomar riesgos de diferentes tamaños en busca de la victoria. 

Dueño de una rápida adaptación para perseguir al adversario, llevarlo contra las sogas, cerrarle las vías de escape y someterlo a un golpeo certero, Román también es muy bueno frustrando con su contragolpeo los intentos de agresión, sin perder el centro del ring. Así que no son estas horas de calma para Sosa y su equipo. Sabe que se meterá al laberinto con ese pequeño “Minotauro” de instinto matador inagotable, físicamente en plenitud.

Román no está sufriendo

El tricampeón mundial nicaragüense no está sufriendo a pesar del desgaste. Aunque su voz no tiene la intensidad de siempre, se escucha suave y delicada. Y es normal, Román "Chocolatito" González está a dos días de subir a la báscula, al monarca mosca del CMB le quedan pocas gotas de sudor por derramar, su cuerpo se ha exprimido como un limón, pero a diferencia de otras ocasiones esta vez se siente fortalecido.

"Otras veces he pasado por situaciones difíciles por el peso, muriéndome a como dicen popularmente; hoy me siento diferente, estoy muy fuerte. Tengo que cuidarme estos días y reposar un poco", confesó Román luego de la conferencia de prensa que se realizó ayer en el ballroom del Hotel Westin, en Los Ángeles, California, donde defenderá este sábado su título mosca ante el mexicano Edgar Sosa, en el mítico Fórum de Inglewood.