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La lucha por la Champions tendrá que esperar en Mestalla, donde el Valencia se dejó ayer dos puntos de los que puede arrepentirse en la última jornada ante un Almería que se estará jugando la vida. Los de Nuno no pudieron con un Celta que apuraba sus opciones de ser séptimo y que dio la tarde a Peter Lim y compañía.

Los vigueses dejaron claras sus intenciones en el minuto 7, en un córner de Nolito que remató a las redes Pablo Hernández para estupor de una grada pendiente de lo que sucedía en el Pizjuán. Las noticias que llegaban eran también sorprendentes. Ganaba el Almería y la ventaja de tres puntos estaba a salvo.

Pero en Mestalla las noticias no eran alentadoras, con Nolito correteando por la banda izquierda y André Gomes fuera de combate a las primeras de cambio con un problema muscular. La respuesta de Nuno al percance fue contradictoria. Con 0-1 metió a Enzo Pérez en lugar de apostar por un De Paul que, cuando salió, fue el mejor.

Poco peligro

Le costó horrores al Valencia crear peligro en la primera parte. Solo en los minutos finales se asomó con peligro al área de Sergio Álvarez, que evitó el empate en el 43’ en un remate peligroso de Alcácer dentro del área. El impulso le duró al Valencia hasta después del descanso, con Otamendi en plan estelar.

Un gran pase del argentino lo desaprovechó Feghouli tras un buen control con un disparo demasiado alto. En el 48’, el central argentino mandó al larguero un cabezazo a la salida de un córner. Tenía que ser él quien lograse el empate en el 71’ con ayuda de Sergio Álvarez, que empañó su buen partido con un error garrafal en un libre directo de Parejo. El balón se le escapó de las manos y fue a parar a Otamendi, el más vivo de todos.

A esas alturas, el Sevilla ya había remontado ante el Almería gracias a dos tantos del exlevantinista Iborra y estaba a un solo punto del Valencia, que se la tendrá que jugar en el estadio de los Juegos Mediterráneos en la última jornada. El Sevilla, por su parte, visitará al Málaga en La Rosaleda.