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En un país donde reina el beisbol y el boxeo tiene un sello cultural, las probabilidades de que un futbolista nicaragüense emigre a ligas internacionales son escasas. No obstante, hay quienes escapan de las posibilidades y prefieren trabajar en pro de convertir un sueño en realidad.

Es el caso de Ariagner Smith, un futbolista de 16 años, que a su corta edad ha hecho lo necesario para que su nombre suene con fuerza en el balompié pinolero, con un poco de suerte y colaboración de caza talentos, pueda escucharse en el extranjero.

El espigado jugador somoteño, de 6 pies, tendrá la oportunidad de impresionar a los entrenadores del Vicenza Calcio, equipo juvenil del Udinese de la Serie A de Italia.

Smith viajará al país europeo el próximo 25 de mayo, estará durante 15 días en el campamento de ese club, con la esperanza de ser fichado y convertirse en el segundo futbolista pinolero en llegar a un equipo de Europa, luego que Juan Barrera, su compañero de equipo en el Real Estelí, llegara a un acuerdo con el Rheindorf Altach de Austria.     

LLEVA EL FUTBOL EN LA SANGRE
Desde muy pequeño, Ariagner soñó con ser futbolista, su papá, William Smith, fue boxeador, pero a diferencia de su progenitor, siempre supo que su lugar era en los campos de futbol y no en un cuadrilátero. Por alguna razón, sus primeros pasos como deportista no fueron como inicialmente lo pensó.

Cuenta Smith, que en sus primeros años de escuela su maestro de educación física fue quien identificó una de las tantas virtudes que posee. Mientras hacían ejercicios de velocidad y resistencia, siempre llegaba antes a la meta, a diferencia del resto de niños, tenía energía para seguir corriendo, mientras los demás descansaban.

“Desde pequeño me gustó correr. Competía con cualquiera y pocos se atrevían a correr conmigo. Esa fue una de las enormes razones por las cuales decidí probar con algo que no era futbol”, manifestó Ariagner. Y en efecto, saltó a las pistas de atletismo y consiguió grandes resultados, pero había un vacío que debía llenar.

“Participé en varios campeonatos de atletismo, gané varias medallas a nivel nacional y algunas de campeonatos centroamericanos. Pero no me sentía lleno, tenía la necesidad de jugar futbol”, dijo Smith, quien el año pasado conquistó dos medallas de plata durante el X Campeonato Nacional de Atletismo Juvenil A y B.

LA DECISIÓN CORRECTA
Por un tiempo alternó el atletismo y el futbol. En las pistas cogió resistencia y velocidad, herramientas que lo hacían destacar en su faceta como futbolista. Rápidamente, Smith decidió priorizar el futbol y fue cuando se aventuró a probarse con el equipo juvenil del “Tren del Norte”.

Ahí dejó destellos de su enorme talento y comenzó a darle vida a sus sueños.

Se encajó la casaca “Rojiblanca” y pronto se ganó la titularidad en el equipo. No pasó mucho tiempo, cuando el técnico de la selección nacional Sub-17, Javier Londoño, lo convocó para la selección y el estratega de la selección mayor, el costarricense Henry Duarte, lo incluyó en su lista de 31 preseleccionados de cara a la segunda ronda de Eliminatorias Mundialistas.

Todo le está saliendo como libreto de película al atacante somoteño, está dando pasos agigantados, como pocos lo ha hecho. La oportunidad de su vida está frente a él y sabe que escasamente habrá un chance parecido, por lo cual tendrá que duplicar esfuerzos para convencer a los entrenadores del equipo italiano.

 

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