•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

No hay tiempo para más descanso, el ruido que producen los golpes al saco y las gotas de sudor derramadas por cada minuto de desgaste es la vitamina que nutre la vida del tricampeón. Román "Chocolatito" González (43-0, 37 nocauts) regresará esta tarde (1:00 p.m.) a entrenar al hogar donde pule sus asombrosas cualidades técnicas, el gimnasio Róger Deshon en San Judas.

Pocos días han pasado desde el triunfo resonante de Román contra Edgar Sosa en el mítico Fórum de Los Ángeles, California. Aquel 16 de mayo fue un día memorable para la leyenda del barrio La Esperanza; sin embargo, el “Chocolatito” es de esos visionarios que disfrutan del momento. No se estanca en el pasado y saborea los triunfos, consciente de que aún hay mejores cosas por venir.

Poco descanso

Siendo el campeón mundial mosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y consciente de que los rivales de su categoría no le pueden hacer sombra, Román bien podría tomarse más días de descanso. Nadie puede tacharle de indisciplinado, pues en su historial no hay manchas de irresponsabilidades e irregularidades de ausencia cuando se prepara para una pelea importante.

Sin embargo, "Chocolatito" no se permite muchas libertades, nunca lo ha hecho, menos ahora cuando su motivación está en proceso de ebullición constante. Cuentan lo más cercanos a su vida diaria que el triunfo contra Sosa y exhibirse frente a millones de aficionados a través de la cadena HBO, inyectó una sobredosis de emociones intensas al tricampeón.

Simplemente Román está feliz por los constantes elogios y reconocimientos que recibe. Es el segundo mejor boxeador en el mundo, según The Ring Magazine; muchos ya lo consideran el sucesor de Alexis Argüello y el hombre que derrumbará del trono al estadounidense Floyd Mayweather Jr.

Es el mejor momento de Román en su carrera. ¿Qué más puede pedir? Quizás mejores bolsas para asegurar el futuro, ese que no conoce pero que con sus puños lo está convirtiendo en memorable deportivamente. Hoy regresa "Chocolatito", el heredero de Alexis, a entrenar; no se exigirá al máximo, pero ver a la leyenda adiestrarse es un privilegio que se debe disfrutar mientras esté vigente.