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Un solo swing del dominicano Jhonny Peralta estropeó ayer la labor del relevista nicaragüense Juan Carlos Ramírez (1-1, 3.68), quien cargó con la derrota de los Diamonbacks de Arizona 3-2 frente a los Cardenales de San Luis en 10 capítulos.

Una entrada antes del trancazo de Peralta, J.C. estuvo soberbio sobre la colina al poner el orden ante la ofensiva central de los Cardenales. El pinolero relevó al panameño Enrique Burgos, quien le heredó dos corredores sobre las bases sin outs y en fila venían al bate segundo, tercero y cuarto bate de San Luis.

Ramírez se creció de manera monumental en el montículo y ponchó consecutivamente a los tres “Matt” de San Luis. Matt Carpenter, Matt Holliday abanicaron los lanzamientos del meteórico lanzador pinolero y Matt Adams se quedó congelado en el cajón de bateo.

Sin embargo, el capitalino no corrió la misma suerte ante Peralta, quien le depositó la esférica del otro lado de la barda en ese fatídico inning. El capitalino laboró una entrada, en la que ponchó a tres, admitió una carrera producto del jonrón de Peralta que dejó en el campo a la tropa de Arizona.

A pesar del resultado, Ramírez fue felicitado por la dirigencia de los Diamondbacks, que reconocieron su esfuerzo. El batazo de Peralta fue sobre un slider que se quedó alto en la zona de strike.

BIEN POR CUTHBERT

Por su parte, el también nicaragüense Cheslor Cuthbert tuvo una tarde encendida con el conjunto de Omaha (Kansas City) en Tiple A, que se impuso 8-5 a Tacoma (Seattle).

Cheslor  bateó de 5-3, con una  carrera empujada y elevó su promedio ofensivo de 275 a 286 puntos.

En su primer turno, falló en elevado al jardín izquierdo, pero en su segunda comparecencia en el cajón de bateo ligó indiscutible. Cheslor fue colocado como cuarto bate y tercera base de Omaha, con el grandes ligas Alex Ríos de tercero, mientras cumple con su rehabilitación para regresar a los Reales.

Everth Cabrera tuvo acción, pero no pudo conectar de imparable en tres turnos en el triunfo de Baltimore 4-3 sobre Houston. Cabrera abrió como titular la segunda base y luego defendió el shortstop, bateando de octavo en la alineación.

CERRÓ FUERTE

En su tercera aparición en el plato, se ponchó tirándole y en sus siguientes dos turnos en la caja registradora respondió con sencillos. 

En tanto Erasmo Ramírez, quien el domingo fue sacudido por los Atléticos dijo que buscó la  perfección en sus envíos, pero le costó caro, al cargar con la derrota 7-2.

“Traté de ser perfecto con mis envíos, pero perdí el mando de mis lanzamientos. Intenté de lanzar en la zona de strike con mucha localización, pero no pude y entonces me metí en problemas”, aseguró Ramírez.