•   Enviado Especial / Baltimore  |
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Es viernes y Everth Cabrera llega muy temprano al Oriol Park en Baltimore. Cuando los Orioles juegan en casa, no hay tiempo para descansos. Todos los días se levanta de la cama imaginando volver a la titularidad en Grandes Ligas, conseguir ese deseo no es fácil, por eso el nandaimeño realiza trabajo extra no solo para mejorar físicamente, también para convencer al manager Buck Showalter, quien por ahora prefiere a J.J Hardy como su campocorto titular.

Cabrera llegó en febrero al equipo luego de una tormenta de problemas personales. Resistirse a un arresto y conducir bajo los efectos de marihuana tenían en stop a Everth, sin embargo por tercera vez la vida le sonrió, recibió otra oportunidad. Cuenta el nica que ha cambiado mucho a raíz de tantas inconsistencias en su vida, atrás quedaron esas amistades improductivas, ahora prioriza a su familia y después de ellos no hay nada más importante.

¿Cómo has vivido estos primeros meses de temporada con los Orioles?

Tengo que darle gracias a Dios por la gran oportunidad que este equipo me ha dado. El recibimiento que me hicieron fue extraordinario, siento como que he estado con este conjunto por 4 ó 5 años, es una tremenda organización. Ahora mismo estoy ocupando el rol de ser utility, bueno, súperutility, jugando en tercera y segunda base, el campo corto, donde quiera que me pongan, salir a correr, etc. La cosa es hacer el trabajo cada vez que me den la oportunidad y cuando salga a jugar de titular intentar dar mi máximo nivel.

¿El trato que te están dando en el equipo, ha superado tus expectativas?

Sí, la verdad es que sí. El manager me ha dado mi lugar, y es justo, a pesar de que no estoy jugando pues él me toma en cuenta como un jugador estrella que fui, me respetan mucho la cantidad de bases robadas que yo tengo. Él respeta mucho la carrera corta que yo he tenido en Grandes Ligas, tiene un gran respeto hacia mí, él sabe que en cualquier momento puedo despegar, aquí estoy de reserva, ojalá no titubee ninguno de ellos -compañeros- porque la verdad estoy con ganas de jugar y tengo hambre de hacer las cosas bien.

¿Quiénes son tus compañeros más cercanos en el equipo?

Adam Jones, Jimmy Paredes, Manny Machado, en realidad con todos, cuando vos tenés un papel de utility tenés que tratar de llevarte bien con todos los compañeros, que te quieran y que te respeten al mismo tiempo.

¿Esperabas comenzar la temporada jugando como titular?

No, no esperaba eso, me dieron la oportunidad antes de que regresara J.J Hardy -campocorto titular- puedo decir que le tapé el hueco por un momento. Poco a poco me van saliendo los hits, esto es de paciencia y de momentos. La pelota es de momentos, todavía quedan más de 100 juegos y yo como dicen soy un gallo fin, un gallito de dos líneas, esos dos últimos meses gracias a Dios he tenido una carrera exitosa al final.

¿Hasta este momento de temporada, se han cumplido tus expectativas y las del club en cuanto a tu desempeño?

No, todavía no se me han cumplido. Estoy esperando que el campocorto falsee, considero que soy un parador en corto de Grandes Ligas, y con la enseñanza de Bobby Dickerson, quien es el instructor de tercera base e infield, creo que he mejorado muchísimo y estoy preparado para establecerme en Grandes Ligas.

¿Cómo valoras tu temporada hasta el momento en cuanto a números y en el aspecto defensivo?

Defensivamente he estado extraordinario, me siento saludable, mis piernas están excelentes. Ofensivamente no han estado saliendo las cosas bien, llevo muchos ponches, pero a como te digo todavía falta mucho en la temporada, y esto no es cómo comienzas sino cómo terminas.

¿Cuál considerás que sea la razón de no tener esos números ofensivos que vos esperás?

Esto es de momento, esto es una Liga nueva, poco a poco uno va tomando confianza con un nuevo equipo, yo no voy a batear .200 en Grandes Ligas, eso te lo prometo y garantizo.

Con el regreso de J.J Hardy a la alineación ¿Cómo manejás el hecho de no ser titular a diferencia de los Padres de San Diego?

Normal, tengo que seguir trabajando mucho más, para cuando me den la oportunidad de salir a competir.

¿Te has sentido desesperado?

Claro que desespera, estar en la banca no es fácil, principalmente porque en los últimos años estaba jugando todos los días.

Háblanos un poco acerca de tu vida personal, ¿Qué lecciones te han dejado los problemas extradeportivos que has pasado?

La vida es un proceso, a veces la entendemos uno mejor que el otro, a veces uno busca los problemas. En el mundo que vivimos a la vuelta de la esquina están los vicios, y que las calles no dejan nada bueno. De mi casa al estadio, del estadio a donde mi familia. La familia está primero, y lo segundo es uno, porque los familiares dependen de uno.

En algún momento cuando tenías estos problemas, ¿Sentías que podías perder tu matrimonio, e incluso perder tu familia?

Nunca le tengo temor a los problemas, el único problema que no se puede resolver es la muerte, porque ya estás muerto, te fuiste de vacaciones, me entiendes (Ríe). Desde allí todo es posible y se puede resolver. Lo tomo día a día, ser siempre yo mismo, y apartar ese montón de gente, todas esas malas amistades, evitarlas y cortarlas de raíz.

¿Ya has cortado amistades?

Muchísimas, prácticamente no tengo mucha amistad. Ellos son mis compañeros de equipo, no amigos de por vida, estoy tratando de hacer las cosas bien, intentando de quitarle la posición a cualquiera de ellos que se afloje. Y apartar esas malas amistades, con mi familia, con mis hijos, con mis padres y con mi gente de Nicaragua.

¿Qué pasaba por tu mente cuando atravesabas esos problemas personales y veías a tu esposa, a tus hijos, tu familia?

Nada que era un mal ejemplo, ese ejemplo vos sabes en el récord de Estados Unidos, vos sabés como es este país de jodido. De verdad a como dicen, no le doy mente a ningún problema, ni tampoco me asustan problemitas. Para seguir viviendo, comiendo, y jugar pelota, allí está mi Nicaragua que siempre me ha apoyado.

¿Lloraste mucho por esas situaciones?

No, no conozco eso yo de lágrimas por problemas. Yo soy una persona que me gusta enfrentar los problemas. Para mí la gente que va a llorar y se acuesta en una esquina a llorar: ¡Ayy la embarré, la embarré!, se hacen las víctimas, te seguís haciendo la víctima, y eso es símbolo de cobardía, y de cosas negativas.

¿Cuánto has cambiado a causa de esas situaciones?

Mucho, soy una persona que puedo decirte voy en el camino correcto, he dejado muchas cosas. Estoy dedicado al beisbol, a mi familia y estoy en mejorar día a día. La vida es una prueba diaria al igual que el beisbol, por eso es que este deporte es el mejor del mundo porque se parece a un juego de ajedrez, el juego más cercano a la vida es el ajedrez. Este es un juego largo, la vida es un maratón, no es un solo sprint, y los nicaragüenses estamos acostumbrados a caminar y llegar de último.