•   Enviado Especial / Baltimore  |
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El suplicio de la inconformidad, los constantes comentarios negativos y la desconfianza incesante de Lloyd Maclendon se acabaron.  Erasmo Ramírez ha vuelto a sonreír, el nica pasó del llanto vivido en los Marineros de Seattle a la alegría de sentirse importante en los Rays de Tampa Bay, equipo que fijó sus ojos en el pistolero y revitalizó su confianza que estaba en cuidados intensivos.

Es perceptible que el nica está feliz en Tampa. Hay una buena comunicación con sus compañeros, el rivense se siente respetado, valorado, y apreciado en el club, pero lo más importante es que encontró en los Rays el apoyo de Kevin Cash, un mánager de 38 años con poca experiencia dirigiendo, sin embargo para Erasmo se ha convertido en su talismán restaurador.

¿Cómo te ha ido estos primeros meses con Tampa Bay?

Lo que uno siempre anhela es la oportunidad, no importa con qué equipo, y tener el chance de estar con un equipo joven, guerrillero, que siempre está peleando los partidos desde el primer out, eso es bien alegre, te da el ánimo de dar el extra, y querer dar lo mejor de uno en cada partido, a pesar de que hay días en los que tendrás juegos malos, pero siempre hay que demostrar que eso no es el deseo de uno, sino que hay días que lances lo que lances te van a pegar duro, estoy agradecido por esta oportunidad.

¿Qué tal ha sido el recibimiento, el apoyo de tus compañeros y del mánager Kevin Cash?

Cuando tienes un mánager así, que te da la confianza para salir de ese agujero en el que te encuentras y te sigue dando oportunidades a pesar de que te va mal muchas veces, uno trata de ponerlo en alto siempre, demostrarles a los demás que uno tiene algo bueno que enseñar, estoy agradecido sinceramente.

En el primer cruce de palabras que tuviste con Cash ¿qué te dijo?

Me dijo que me estuviera listo y preparado, que me usaría de relevista o abridor. Me dio la bienvenida, y me dijo que habían escuchado muchas cosas de mí y que sabía que podía lograr muchas cosas. Él puso la confianza en mí, y lo que estoy intentando demostrarle es que quiero ayudar al equipo.

Uno veía dos tipos de Erasmo, el que iba a Venezuela y lucía letal, y el que regresaba a Seattle con mucha inseguridad. ¿Qué pasaba en tu cabeza, cuál era la razón de esos cambios tan bruscos?

En Venezuela lanzaba a mi manera con mi fuerza. Cuando regresaba a Seattle tenía la controversia de tener que ajustarme a los receptores y que ellos se ajustaran a mí, eso era un poco difícil. Y bueno, no sé por qué, dudaba un poquito, y le daba un poco más de crédito a los bateadores, y eso me hacía fallar los pitcheos. Acá tengo que ser agresivo desde el inicio, no unos cuantos innings, aquí he tenido inicios muy agresivos y de repente hago una pausa, en cambio en Venezuela era agresivo todo el tiempo, y acepto que eso me ha costado, estoy trabajándolo para ser constantemente agresivo.

¿Te afectaba mucho la falta de confianza del mánager de Seattle, Lloyd Maclendon?

La mayoría de veces uno trata de pensar solo en su juego, y dejarle los comentarios a las demás personas. Si uno se pone a pensar en la opinión del mánager sobre ti, no vas a dar lo que tú tienes. Uno tiene que asegurarse de hacer el trabajo, lástima que no salían las cosas como yo quería.

¿Te sentiste frustrado en alguna ocasión?

Lógico que sí, sentí frustración porque uno quiere lucirse y estar bien, pero hay juegos que algunas veces te hacen dudar de ti mismo y te bajan los ánimos. Pero allí mismo entra la experiencia que uno ha tenido, y tratar de hacer ajustes rápidamente, y dejes que esos momentos de frustración te sirvan para subir el ánimo personal.

El arranque que tuviste con Tampa Bay no fue muy bueno ¿sentiste miedo de que te bajaran a Triple A?

Sí, la verdad es que mi inicio como abridor y relevo fue terrible, y me sentía un poco mal. Pensaba que si tomaban la decisión de bajarme les iba a entender la razón, pero siempre pensé en continuar haciendo trabajo, y gracias a Dios he venido mejorando al suave y solucionando los inconvenientes que he tenido.

¿Qué ajustes te hacen falta para seguir mejorando?

Seguir mezclando mis pitcheos, y lo más importante es atacar a los bateadores y estar en la zona de strikes.

¿Qué te ha parecido el trabajo de Everth Cabrera y el regreso de Juan Carlos Ramírez a Grandes Ligas?

Estoy muy contento por Juan Carlos, he visto que ha estado muy agresivo en la zona, y feliz porque está otro nica con nosotros. Everth está allí haciendo las jugadas defensivas, y estoy contento también por él, todos somos nicaragüenses y es alegre que se destaquen.

¿Cuáles serían los números ideales para vos esta temporada?

No te podría hablar de números, lo más importante es hacer el trabajo, intentar ganar. Si salgo de relevo voy a tratar de mantener el marcador, y si es como abridor pues hacer todo lo posible para ganar. A veces uno quiere ganar 15 ó 20 juegos, pero lo primero es apoyar al equipo y tratar de obtener las victorias.