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Barcelona
Según dijo Mourinho, “el Calcio” es un producto que vende menos con respecto a lo que pasaba hace unos años. Sinceramente no sé si se vende menos, pero estoy convencido que se trata de un fútbol de primer nivel.

Seguramente es uno de los más complicados y lo demuestran todas las dificultades que encuentran los jugadores y los entrenadores que llegan desde fuera para acostumbrarse a la realidad italiana. Tal vez la Serie A, a los extranjeros, no les parece tan espectacular como otras ligas, pero hay que entender lo que significa espectáculo. Al final, partidos que acaban por cinco o seis goles de diferencia, tal vez, no son tan divertidos.

Los equipos italianos no resultan tan sencillos de enfrentar, esto es seguro. Y no creo que los tres conjuntos ingleses de Champions a los que les ha tocado Juventus, Roma e Inter estén entusiasmados con el sorteo. Al final, “el Calcio” sigue siendo muy completo y muy temido, empezando por su altísimo nivel táctico, sin dejar de lado el elevado nivel técnico, aportado tanto por los extranjeros como por los italianos, para acabar con la excelencia bajo el perfil de la preparación atlética.

Es curioso observar cómo los recientes y casi contemporáneos enfrentamientos entre Barcelona y Madrid, y entre Juve y Milan, hayan enseñado aspectos contradictorios. Pero, tal vez, no demasiado. De hecho, el ‘clásico’, muy táctico y luchado, pareció un partido de Serie A, mientras que el duelo entre bianconeri y rossoneri, por goles y espectáculo, igualó a los mejores partidos de la Liga. Algo que puede pasar en una Europa futbolística cada día más mezclada.

Pero si echamos un vistazo a las clasificaciones de los grandes campeonatos, nos damos cuenta de que los equipos que mandan siempre son los mismos. En Italia, el Inter sigue dominando. En la península ibérica se alternan los reinos de castellanos y catalanes.

El Barça, a pesar de las depuraciones veraniegas, enseña una naturaleza y una facilidad de juego envidiable. Su ventaja sobre los rivales se justifica por el sabio trabajo de su joven entrenador, que ha conseguido perfeccionar los equilibrios de un conjunto rico de talento, donde destaca el cada día más responsabilizado Messi.

Un jugador que me encanta y que marca la diferencia. Lo que sorprende es la prolongada crisis del Madrid. La pausa navideña dará un poco de alivio al recién llegado Juande Ramos y le devolverá unos de sus lesionados.

En Inglaterra, las primeras plazas siguen en las fuertes manos de Liverpool y Chelsea con los demás bastante cerca. La gran anomalía seguramente llega de la Bundesliga, con el sorprendente conjunto de Hoffenheim, que está luchando por la cumbre con el acorazado Bayern. No sé si el pequeño club conseguirá competir por el título hasta el final, pero de todas formas merece toda la admiración por lo que han construido en los últimos años.

Ahora muchos campeonatos descansarán, a la espera de los fascinantes desafíos de Champions que abrirán el año que viene.

Ocho enfrentamientos muy interesantes, donde será curioso observar lo que pasará durante los tres derbys angloitalianos.

Seguramente serán partidos apasionantes, pero, el resultado, no nos dirá cuál es el mejor fútbol, sino quién se encontrará mejor de salud entre febrero y marzo. Y, es cierto, serán productos que venderán.