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El Bóer American College cumplió su propósito, de ganar el título de la Liga de Béisbol Juvenil de Prospectos sin objeciones, tal como venció a sus rivales en todo el torneo.

Y lo hizo por barrida en tres juegos en la final, la que completó ayer con el triunfo 2-1 sobre La Trinidad, un equipo con mucho talento pero a falta de técnica, experiencia y bateo oportuno fue superado por el mejor equipo de la Liga.

Los capitalinos cerraron la temporada en su casa, en el Estadio Jackie Robinson, con el triunfo 14 de forma consecutiva en el campeonato, aunque para eso tuvieron que sufrir mucho para vencer a los norteños, que dispararon más hits que los ahora campeones.

Darwing Laguna mantuvo a raya al Bóer, limitándolo a un hit en los primeros cuatro innings mientras La Trinidad metía a problemas al abridor Kevin Meza, embasando a seis norteños en ese mismo trayecto por error, base por bolas y dos sencillos.

El problema fue que los norteños no batearon a la hora buena y desaprovecharon las oportunidades que les brindaron el pitcheo y la defensiva capitalina.

El Bóer se fue arriba en el quinto episodio, con el segundo hit del juego –los dos dentro del cuadro- salido esta vez del madero de Yásser González, quien se alargó a segunda por error en tiro. Yurguen Padilla se sacrificó, lo mandó a la antesala y anotó González por wildpicth de Laguna.

Aumentó el Bóer a 2x0 en el sexto sin conectar hit. Se combinaron dos errores, de los seis que cometieron en el juego. Osmar Ocampo se embasó por error de la primera y con dos outs llegó otra pifia en batazo de Fredman Cárdenas que permitió la carrera.

La Trinidad tuvo para ripostar en el séptimo cuando explotaron a Kevin Meza dejando las bases llenas con dos out, pero Héctor Dávila llegó para sacar el innings sin carreras. Hasta ese entonces los norteños resumían 11 episodios sin anotar, sumando el segundo juego y estas siete bateadas del tercero. La preocupación no era en vano porque La Trinidad, antes del rally de tres del sábado, resumían 13 episodios sin pisar el home.

Finalmente anotaron en el octavo a pesar de cuatro ponches que propinó Dávila, que fue perjudicado por un error en tiro del receptor Jonathan Morales.

Dávila ponchó a dos más en el noveno y se acreditó su segundo juego salvado, actuación que le permitió ser nombrado Jugador Más Valioso de la final.

La Trinidad disparó seis hits, pero dejó a nueve sobre las bases, el Bóer conectó tres incogibles aunque ninguno produjo carrera.