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El récord de más jonrones en una década, establecido por Babe Ruth con 467 en los años 20 y seriamente atacado por Mark McGwire en los 90, con ese total de 463, apenas cuatro menos, batallando con una serie de problemas musculares, no parece estar al alcance de Alex Rodríguez, quien entra a 2009 con 405.

¿Hay alguien haciendo cálculos sobre posibles 63 jonrones de Rodríguez este año, después de 35 en 138 juegos en la última campaña? La misión tiene que ser calificada como imposible, mientras se combate fieramente el uso de esteroides.

Cierto, Rodríguez registra temporadas de 52, 57 y 54 jonrones, pero pensar en más de 60 es una exigencia tan grande como derribar la Pirámide de Keops a batazos. Descarten eso y aterricemos. Alex puede volver a tronar sobre los 40 estacazos y terminar como el gran jonronero de la primera década en el nuevo milenio por sus claras ventajas sobre Alberto Pujols (319 con una temporada menos) y Manny Ramírez (329).

McGwire debería ser el dueño de esta marca saltando sobre Ruth, pero durante su ruidoso avance en los años 90, fue reducido por sus dolores en la espalda a sólo 27 y 47 juegos en 1993 y 94, resignándose a 9 jonrones en cada una de esas campañas.

“Big Mac” con sus 463, quedó a sólo 4 jonrones de Ruth, cantidad que hubiera podido disparar en juegos consecutivos, en cualquier momento de aquella pérdida de acción y tiempo. Fue así como se esfumó la posibilidad de ver al primer bateador con más de 500 cañonazos en una década, proeza pendiente.

Los 319 de Alberto Pujols podrían ser 350 de haber debutado antes del 2001. Su ritmo de arranque ha sido sencillamente impresionante, incluyendo dos campañas de 51 vuelacercas. Manny Ramírez ha disparado 329 en la presente década pese a que su máxima cifra es de 45, lograda sólo una vez. Eso indica su regularidad como jonronero sin alcanzar la dimensión de Rodríguez. Aún con Alex sin jugar, ni Pujols ni Manny podrían alcanzarlo. Jim Thome, segundo en la década con 345, tampoco tiene chance.

Atravesando los años 90 sin hacer crecer su musculatura, Barry Bonds conectó 317 jonrones, mientras Ken Griffey Jr. se extendía a 382 en otro llamativo alarde de poder. Pudo hacer “algo más” de no verse frenando en ciertos momentos por lesiones. En la década de los 60, Hank Aaron, consistente bateador de 40 o más jonrones, sin llegar a los 50, disparó hasta 375 en una prueba de consistencia.

El reto de alcanzar o superar a Ruth es tan grande que seguramente no ocupará espacio en la mente de Rodríguez, concentrado en seguir siendo el bateador yanqui más productivo, así llegue Manny a un line-up que incluirá a Mark Teixeira.