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Vicente Padilla ha aprendido a controlar sus emociones. “Cómo no hacerlo si vivo entre retos”, explica, y agrega: “cada lanzamiento, cada bateador, cada apertura, cada dificultad, es un reto y uno se acostumbra a eso. Es la vida de un pitcher en las Grandes Ligas”.

-¿Qué tanto te presiona estar frente a la última temporada de tu contrato de 34 millones? Uno piensa que las obligaciones son mayores.

No estoy pensando en que ésta será mi última temporada con Texas, sino en trabajar a fondo buscando mi mejor forma. Quiero estar en plenitud y no ser afectado por problemas musculares. Como siempre, voy a salir a entregar todo mi esfuerzo en cada salida. Me siento fuerte y creo poder responder.

A diferencia de otros años, ¿ahora sí te has fijado cifras?
No, sigo pensando que eso no es conveniente. Es como si te presionaras solo. Me parece mejor estar funcionando día a día, juego a juego. Se consigue mayor concentración.

Se dice que te pueden cambiar a otro equipo.

Eso no me corresponde a mí comentarlo, porque lo deciden ellos, los que manejan el club. Si me cambian, lo seguro es que seguiré trabajando duro. Soy un profesional y sé que uno está expuesto a ser involucrado en negociaciones.

¿Qué tiene de especial Texas que quieres seguir allí?
Me siento bien, sólo eso. Me gusta el clima, el trato, el equipo, y ya me acostumbré a vivir en ese sitio.

¿En tu vida como profesional, cuáles han sido los momentos más inolvidables?
Son varios, por supuesto. Primero cuando me llamaron a Grandes Ligas; después cuando fui convocado al Juego de Estrellas de 2002; otros momentos que no olvido
fue cuando me enfrenté a McGwire con las bases llenas y cuando firmé el contrato millonario con Texas.

¿En el aspecto emocional qué diferencia existe entre lo que hacés como atleta y lo que te provoca el equipo de fútbol?
Son cosas diferentes, porque creo que lo que hago como atleta es más importante, el equipo me da otro tipo de alegría, pero también lo disfruto.


Hasta hoy, el nica ha ganado 86 partidos, perdiendo 79, con una efectividad de por vida de 4.31 y 880 ponches. Padilla deberá reportarse al Spring Training el 14 de febrero, pero ha decidido iniciar esta semana su preparación para llegar en las mejores condiciones de cara a la temporada 2009.

Aunque no lo admita, su meta es superar las 15 victorias, su cifra máxima.