•  |
  •  |
  • END

dplay@ibw.com.ni
Cuando el Manchester mostró su “pegada” en el alargue del primer tiempo, con ese estupendo cabezazo hacia abajo del serbio Nemamja Vidic, quebrando un terco 0-0, el duelo entre los dos grandes dejó de serlo. Inesperadamente se desequilibró, convirtiéndose en la segunda etapa, en agresión de una sola vía, con la defensa azul pareciendo un acordeón en ruinas y el oleaje rojo avanzando arrolladoramente.

Ese gol de Vidic cubrió a la tropa de Alex Ferguson con una exuberante confianza en su destreza y poder, y el Chelsea fue “acribillado” ante una delirante multitud en Old Trafford. La entrada impetuosa de Rooney asestando su estocada sobre un centro de Evra, y la oportuna presencia del botín derecho del búlgaro Berbatov cambiando de dirección un pase violento de Cristiano Ronaldo sellaron el 3-0 que pudo ser más amplio.

Me atrae el fútbol inglés por su velocidad, potencia física, toque de primera intención, aprovechamiento de los espacios vacíos y voracidad. Se trata de un fútbol sin treguas, como si el mundo estuviera en peligro de acabarse en el próximo instante. Eso fue lo que nos entregaron en la pantalla de Fox, Manchester y Chelsea en el primer tiempo, asegurando la agitación en todos los sectores de la cancha.

Uno ve a Drogba, Lampard, Ballack, Deco y Joe Cole moverse hacia delante como si estuvieran abriendo el Mar Rojo, y no puede evitar levantarse de la butaca y persignarse, pero el Chelsea jugó un segundo tiempo desconectado, como si fueran extraños, y además, sin anticipo y erráticos atrás.

¿Por qué John Terry se arrugó y empequeñeció con ese centro de Evra, después de haber recibido un magistral “taco” de Cristiano Ronaldo, y de esa forma facilitó el ingreso de Rooney adelantándose a la pierna de Carvalho. El 2-0 a los 63 minutos prácticamente sentenció el partido.

El Chelsea, en lugar de recargarse y volcarse, terminó de oscurecerse. Solamente de vez en cuando se observaba algún lamparazo, pero nada más. Sintiéndose dueño del terreno y de la pelota, el Manchester concentró sus esfuerzos por la banda izquierda, en la cual se movilizaban Ronaldo y Evra, con los aportes de Vidic, en tanto por el centro, Rooney era un peligro permanente, y la dinámica del japonés Park agregaba otra preocupación a la zaga de Scolari.

No fue necesario llamar a Carlos Tévez. El atacante argentino sólo calentó un poco y saludó al público, luego regresó a la cueva roja. Mientras tanto, un gol de Cristiano Ronaldo penetrando por el centro fue anulado por discutible fuera de lugar, pero minutos después, a los 86, por la izquierda, Ronaldo fue estorbado primero y derribado después por “machetazos” de Balleti. Su tiro libre, sorprendentemente violento a media altura, fue interceptado por Berbatov, quien remató con precisión y sepultó al Chelsea 3-0.


Superioridad clara del Manchester en un segundo tiempo que el Chelsea jugó en blanco y negro. Ahora los del United se encuentran en tercer lugar, a un punto del sublíder Chelsea y cinco detrás del Liverpool.