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El éxito en la vida de todo ser humano requiere esfuerzo y mucho sacrificio personal. Esa es la disposición del costeño de Laguna de Perlas, Devern Hansack, quien está listo para mostrarse y afilarse en el campo de entrenamiento de los Medias Rojas de Boston a partir del 12 de febrero.

“Me voy para los Estado Unidos el 28 de enero, pero me reportaré a los entrenamientos con el equipo el 12 de febrero, porque primero lo hacen los pitcheres y catcheres para ir trabajando en las señas “, comentó Hansack, quien ayer solicitó su visa de trabajo en la Embajada de Estados Unidos.

¿Cuáles son tus perspectivas para la próxima temporada?
“Lo primero que pienso es establecerme con Boston, porque estoy seguro de que tengo la calidad para lograrlo. Mentalmente estoy preparado para asumir el reto y demostrarle a los dirigentes del equipo que soy un pitcher de Grandes Ligas”.

En Triple A sos abridor, pero en las mayores te utilizan como relevo, ¿te afecta eso?
“Sí, porque en el bullpen se trabaja más rápido. Ocho lanzamientos y tienes que estar caliente, mientras que como abridor te conceden 30 minutos para prepararte con calma. Son dos cosas diferentes”.

¿Me comentabas que es posible que te contraten?
“Estoy seguro que sí, porque estaba planeando irme para Japón, pero de Boston dijeron que no y mi representante está negociando con ellos. Él me llamó diciéndome que hay algo bueno para mí, porque las cosas van en serio. Ojalá me firmen. En dos días se me dará la noticia por cuánto me van a firmar”.

¿Cómo piensas que podría ser el contrato?
“No sé, pero estoy seguro de que mi representante buscará lo mejor para mí. Pienso que tengo todo para brillar en Grandes Ligas. No sé qué es lo que me falta, voy al spring training a darlo todo y lo consigo, he mostrado mis avances en Triple A y me he cuidado mucho para no fallar”.

¿Estás preparado para un posible cambio de camiseta?
“Sí, estoy listo para cualquier cosa. A mi edad lo que quiero es hacer dinero. Soy disciplinado. Cuando llego no ando de vago, voy directo a trabajar. Estar allá es lo máximo, aún en Triple A, pero en el equipo grande es diferente porque lo tienes todo. En el equipo no necesitás salir cuando pensás en tu futuro, y eso te obliga a ponerle amor al trabajo y al juego. No se puede fallar porque tenés todas las facilidades, lo que uno debe hacer es trabajar fuerte”.

¿Cómo es tu vida en Nicaragua?
“Es mejor que allá. A pesar de que no tengo esposa, tengo mi familia, hijos y disfruto con todos ellos, me gusta pasarla aquí. Cuando voy al montículo pienso que en ese momento todo el país está pendiente de lo que hago. Eso me alegra y me motiva para hacer mejor mi trabajo”.

¿Seguís disfrutando la impresión cuando te subieron a las Mayores?
“Claro. Fue una alegría inmensa que no se borrará jamás. Casi se me para el corazón. Pensar que estaría con todos esos grandes jugadores es emocionante. Cuando tenía tres días de estar en las Mayores me dijeron, prepárate que abrirás el primer juego en Toronto. Me palpitó más fuerte el corazón de tanta alegría, después me concentré en el trabajo. Ahora espero cumplir mi sueño. Graduarme como big leaguer”.